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Trullo

12/02/2009

Preso Común

Dedicado a los corruptos de moda, saldo y rebajas.

¿Qué pasa Chino? Este patio parece la jodida Torre de Babel.

Sí. Es un enigma.

Miré al Chino de reojo. 80 kilos, metro 75, pelo lacio negro y largo, pómulos angulosos y músculos sobresalientes, tatuajes de betún, ojos rasgados. De Carratraca, Málaga. Pagaba una ye-ye (Seis años, seis meses y un día) Por atraco a mano armada. No era su primera entrada.

¿Puedo?

Asintió con la cabeza y aposenté mi culo a su derecha, un lugar excelente para pillar Lorenzo. No todos podían permitírselo.

¿Cuándo te han subido?

Aquella mañana era la segunda vez que caía. La primera apenas me enteré. Un juez me condenó a seis meses por conducir borracho y resistirme a la detención. Fue como pillar una tuberculosis intestinal; lo pasé chungo y cuando me adapté me dieron bola. Sobrevivir en el trullo es una cuestión simple, debes tener contactos, un pincho escondido en el pulguero y ser capaz de usarlo.

La segunda fue diferente. Pendiente de juicio por asesinato.

Hace unas horas. Con el cambio de guardia.

¿Tienes ruina?

Miré al sol como si fuera a apagarse. Su emisión me calentó los huesos. Luego eché una ojeada al colega. El cabello negro azabache del Chino destellaba. La herencia genética transfiguraba su aspecto en un híbrido asiático europeo. Me recordaba a los chungos de las pelis de Bruce Lee.

La tengo. Joder si la tengo.

Mira alrededor. No lo soportarás. No durarás. No es como años atrás. No. Mira alrededor joder, Jimmy, mira alrededor.

Dijo como sin querer, sin alzar la vista del suelo ni variar de voz. Resignado a vivir en el pincho de una pita. Indiferente a los presos que iban y venían. A los dos latinos que decidieron su ruta frente a nosotros. Los veía ir y venir, agrandarse y empequeñecer, como si los controlase con un zoom fotográfico. El más alto caminaba desgarbado, visiblemente nervioso, una mala costumbre para la vida en prisión. Un nerviosismo que revelaba un temblor enfermizo. El compañero no cesaba de parlotear, acompañado de gestos exagerados.

La boca de viejo lobo, grande y con afilados postizos de oro blanco, prosiguió a posteriori de bostezar. El Chino había sido Turuta del Tercio, y en la trena tocaba Diana cada mañana. Sabía buscarse la vida.

Tal cual se pronunció, dejándose llevar como un torrente de agua helada, insensible y arrollador.

Rusos conjurados para tomar el té en el chabolo. Fascistas dispuestos a matarse por una partida de Parchís. Chaperos que me sacan la pasta burlándose a mis espaldas. Maniquís depilados rompiéndose el culo detrás de las duchas. Chinos que te mangonean con mierdas caducadas, veinte tacos aquí y no entienden una puñetera palabra de español, joder.

Un hatajo de presos políticos pasó por delante, su parlamento sonaba como una reunión del sindicato de abejas, un zumbido que se exaltaba, subiendo y bajando el volumen.

Estafadores de guante blanco, siempre intentando sacar tajada de los pobres presos ignorantes. Y los moros, mírales, engordando la crisis económica y enriqueciendo sus alforjas con la resina que pasa de largo, hacia el norte de Europa. Los gitanos no dan palo al agua y viven mejor que los Reyes del Pollo Frito, controlando la venta del caballo afgano. Los negros y su silencio de mierda. Los yonquis mamándosela a los camellos, los camellos a los narcos, los narcos a los funcionarios. Violadores y pederastas en régimen especial; ¿Y sabes? Viven mejor que nadie. Mira con respeto a los Ángeles del Infierno, con sus melenas y barbas largas, son peligrosos. Y al loro con los rumanos, actúan por su cuenta, no temen los enfrentamientos. Suelen dar la bienvenida a los novatos.

PMC

2

La casualidad quiso que una cuadrilla de gitanos rumanos desfilara delante de nuestras narices, con ropas sucias y estropeadas siempre con la talla equivocada, olfateando el patio como las ratas bigotudas de las alcantarillas.

La población reclusa se fragmentaba bajo el sol de Marzo. Los presos lo agradecían, yendo de un lugar a otro sin parar, de un muro a otro muro igual, media vuelta y vuelta a empezar. En grupo, en solitario, en silencio, hablando, tramando fugas, urdiendo traiciones, sopesando los riesgos. La hora de patio al aire libre era al unísono una escena dantesca para divertir al Ángel caído.

¿Cómo está la calle?

Preguntó el Chino. Sacando del vacío un pitillo de polen que me pasó antes de terminarlo.

Igual compadre. Manejan los de siempre. Jueces que no limpian su mierda. Banqueros y políticos que roban al país y sobornan al gobierno. Agentes de bolsa millonarios a costa del despido ajeno. Con sus esposas maquilladas y operadas, estirando sus pellejos artificiales por un polvo. Policías corruptos burlándose de la ley. Los Traficantes luciendo sus cadenas de colorado, coches de lujo e ilusas pibas de temporada. La iglesia esconde a los curas pedófilos abusadores de niños. También hay: Fundamentalistas, visionarios, terroristas. Y para adobarlo, mi mejor amigo se folla a mi mujer mientras yo me la casco aquí dentro.

La pareja de latinos se aproximaba de nuevo, un tipo aparecido de entre los grupos detenidos caminó apresurado hacia ellos, iba encorvado y amagaba, con total certeza, un arma envuelta en una hoja de diario. El alto parecía a punto de sufrir un ataque al corazón. El otro continuaba con la verborrea. De súbito se calló con la boca abierta y la lengua tiesa, los ojos al sol, luego su cuerpo se derrumbó sobre la hoja de prensa. El compañero paró de temblar, impasible y traicionero observó la caída. Ahora se le veía más tranquilo.

Contemplé la estampida con parsimonia, ni la sirena de los altavoces, ni los gritos ni la sangre me causaron perturbación, posiblemente influido por la particular filosofía del Chino. Éste se giro hacia mí y de esta guisa tajamos el coloquio:

Estas cargado de odio. – Dijo.

Y tú de espaldas.

Contesté pensando en lo que me quedaba por pagar.

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2 comentarios leave one →
  1. 13/02/2009 14:52

    Este relato es muy bueno. ¿las ilustraciones las hiciste tú? Ah, el poema no es mío es de Juana de Ibarbourou, pero se ajusta a lo que sentia en aquel momento, y hablando de noche… a uqe no sabes que más le espera a mi blog… 😛 saludos!

  2. 12/02/2009 21:25

    Venga Eduard, confieseme que está sacando relatos ya escritos… porque si escribe a esta velocidad con esta calidad quedo hundido en la miseria… yo estoy en un bache y usted está en la cima…

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