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Pobre Primo Mío

25/03/2009

fullwoman1

Salí del Café abstraído en mis cosas, percatándome tarde, a punto de cruzarme con la gorda del quinto, presidenta de la comunidad y dueña del edificio, una regadera con tres patas sumando el bastón. La mujer pasaba el día entero en la escalera, debatiendo con unos y otros, interviniendo en los problemas raciales y colgando notas contra los incívicos en el rellano del edificio. Cierto era que las paredes parecían vagones de metro decorados por raperos, con referencias al Hip-Hop, a las bandas y a toda esa mierda.

Buenos días. ¿Cómo se encuentra? Hace un bonito día para pasear y tomar el sol. – Dije mirando detrás de sus pies.

El minúsculo can de la peluquera, a riesgo de ser aplastado, me echó un cable para salir inerte del enfrentamiento, puesto que fue a él a quién saludé, aprovechándome de las dioptrías de la vieja.

La peluquera, pija aparte, acudió al rescate de Lolo, su perrito, con más nervio que un bistec en oferta, repeinado y ataviado con un precioso lazo rosa. El pequeño vertebrado velludo, ajeno al peligro corrido a la sombra de la presidenta, agitaba la cola con frenesí.

Hola, Buenos días – Saludó la peluquera con su complejo maternal entre los brazos. – A la moda, gafas de mosca cubriéndole el careto y un corte de pelo francés con un poco de relleno y regado con mechas amarillas.

Después de un raudo Hola, ¿Qué hay? me escabullí como alma lleva el Diablo. A la abuela le debía los dos últimos alquileres, a la guapita de cara el corte de mis cuatro niños, resultas de una distracción de lo más tonta, dos tardes atrás bajé con los críos a que les cortaran la pelambrera, llevaba un billete grande, la nena me contó una hermosa historia de atracos y efectivo en la caja, fui al Bar a por cambio y al querer darme cuenta iba medio torrado y con un nuevo agujero en el bolsillo. Desde entonces no había vuelto a verla, aunque lo peor fue mi mujer corriéndome a sartenazos por el pasillo, gritando que olvidé a mis propios hijos en la peluquería para ir a emborracharme con mis amigotes los delincuentes. Voceando a la ventana abierta para compartir con los vecinos la clase de marido tenía.

Lo del alquiler fue un error de cálculo, culpa del Rufo, un conocido del centro. Charlamos y bebimos unas cervezas, me contó que a las once de aquella noche tenía amañada una partida con unos tipos, pero que, a última hora, les falló uno por la muerte de un familiar. El primo sólo venía una vez al año con una cartera cargada de billetes. Supuse que sería un granjero del norte por coincidir con la Feria de Ganado del Condado. Tenía que haberme dado cuenta; el hijoperra pagando las cervezas y los cigarrillos.

¿Qué hace falta para entrar?

El Rufo me observó extrañado, – ¿Eh? ¿Qué? Pues nada, tener pasta para las primeras apuestas. – Dijo distraído, aparentando desinterés por la conversación.

¿Cuánto? ¿Cuánto se necesita para entrar?

La risa del Rufo me produjo un súbito sentimiento de perdedor, sólo instantáneo, porque acto seguido me clavó los ojos como si hubiera descubierto el secreto de la Coca-cola.

Eh chico. Pues claro. Tú serás el quinto jugador. Nadie te conoce. ¿Cuánta pasta tienes?

Llevaba dos sueldos encima, el de Rosa y el mío. Estrictamente para pagar la deuda del alquiler. Sin embargo, la ocasión era única.

Esto es poco. – Dijo el Rufo mostrando una visible frustración. – Haremos una cosa, te prestaré lo que falta, cuando nos repartamos la guita del pringado me lo devuelves y en paz. Ésta noche doblarás tu dinero amigo.

Que buen tipo este Rufo, pensé cegado por la codicia.

La partida comenzó como estaba planeado, al principio gané unas cuantas manos que me tentaron a levantarme e irme, había triplicado los sueldos en treinta minutos. Pero debía ceñirme a las normas del plan y ahora tocaba perder, dejarse ganar por aquel paleto con sombrero de vaquero; pobre primo.

El Rufo se levantó a por unas cervezas y no regresó; caí en la cuenta, no conocía a esos tipos de nada.

Ese era el plan y el primo era yo.

Comentarista Infantil

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2 comentarios leave one →
  1. 31/03/2009 17:44

    Es admirable como le das el toque filosófico a los relatos. Como buscas la reflexión y el mensaje.

    Me honra.

  2. 30/03/2009 21:09

    Te lo tenías merecido.
    En unas pocas líneas has plasmado la historia de la humanidad.Todos jugamos pensando que el primo es el otro.Siempre creemos que hay uno más tonto que nosotros.Cuando descubrimos que no, ya es demasiado tarde.

    El Rufo será el próximo en caer.La rueda es imparable.

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