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Testarudo

08/05/2009

Ilustración/EBlanco

Ilustración/EBlanco

– Oye, tú eres un testarudo.

– ¿Qué?

– Que eres muy testarudo.

-¿Yo? ¿Testarudo?

– Si, mucho.

– Te equivocas, yo no soy testarudo.

– Si, si. Eres muy testarudo.

– Pero, qué dices. ¿A qué viene esto?

-Porque eres muy testarudo.

– No creo que lo sea, pero si te empeñas.

– Es que eres muy testarudo.

– ¿Sí? ¿Cuándo he sido testarudo?

– Siempre eres testarudo.

– Oye, que obsesión. Menuda vena te ha entrado.

– Porque lo eres.

– Vale, lo que digas.

– La verdad. Eres muy testarudo.

– Que si, pesada.

– ¿Por qué eres tan testarudo?

-¿Qué? Esto es alucinante.

– Di, ¿por qué eres siempre tan testarudo?

– Olvídame un rato, anda.

Eva y Tomás pararon en un banco de la plazoleta, rodeados de nada, cubiertos por un intenso frío llegado de las montañas nevadas. Era domingo y habían salido a comprar la prensa, aprovechando para tomar café y estirar las piernas. Si bien, la temperatura en la calle era tan baja que posiblemente serían los dos únicos habitantes del pueblo con el coraje suficiente para salir.

Así y con todo, se vieron enzarzados en una discusión absurda, cíclica y estúpida. Ella prendió la cizaña con una extraña fijación en la mente, a la contra, él soportaba la tormenta con una resignación que, sin duda, terminaría derivando en tempestad.

– Si, si, muy testarudo.

– Esto es un chiste.

– La verdad.

– ¿No te percatas de que cada vez que me llamas testarudo muestras un reflejo de ti misma?

– No, no, no. Eres muy testarudo, y siempre pretendes llevar razón, como ahora, ¿Ves cómo eres un testarudo?

– Pero, ¿Qué coño hablas? ¿Es que no te oyes? No piensas lo que dices, porque si lo hicieras no lo dirías.

– Vale. Pero eres testarudo.

– Me estás poniendo nervioso. No soy ningún testarudo, cago en todo ya.

– Porque no te doy la razón, como siempre. ¿Lo ves? Eres un testarudo empeñado en salirte con la tuya. Yo no, yo no, yo no. Jodido testarudo.

La escena todavía resultó más triste cuando Tomás abandonó el banco, dejando a Eva rodeada de fría neblina, cubierta de soledad y tristeza.

Cantor

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6 comentarios leave one →
  1. 09/05/2009 22:04

    Lo que menos pienso al venir a tu casa es que me vas a hacer reír, pero ya ves… hasta eso sucede de vez en cuando. Como tú mismo dices, se agradece.

  2. 08/05/2009 20:19

    Tomás, siento decirte que Eva tiene toda la razón, eres un testarudo de narices. ¡Además, que Eva se ha quedado sola, no te lo crees ni tú! Es cosa sabida que Eva……..

  3. 08/05/2009 16:37

    Ejem, Fanou, entiendo que podría haber cambiado los papeles, él ella y ella él.
    Gracias por el piropo a las ilustraciones. Se agradece.

    Moi

  4. 08/05/2009 16:06

    Profecías autocumplidas mezcladas con chiste de cámara escondida. Provocar hasta ver la reacción, regodearse en la sangre que se calienta y sube y estalla y después clamar: ¿pero qué es lo que te pasa, por qué reaccionas así?

  5. 08/05/2009 14:56

    Ejem, ella tiene un problema…
    Muy naturalista, muy logrado. Me gusta.
    Por cierto, aún no he dicho nada bonito de sus dibujos, y bien lo merecen.

  6. 08/05/2009 14:27

    Es que tiene razón… usted es un testarudo con esto del Barça. Un testarudo.

    Ilustración: Mejor.

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