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Amor Sublime

19/10/2009

Amor Sublime

George Yepes, La Pistola y el Corazón

Él la miraba de reojo, la cabeza llena de malos pensamientos y el corazón encogido.

Ella empleaba el plumero para limpiar, recomida por dentro, con los sentimientos danzando para sus retroactivos fantasmas. Creía que le quería pero le odiaba, creía que le odiaba pero le quería. Se paseaba ante su presencia con un jersey y una falda corta ceñidos a la esbelta figura, un pañuelo de colores anudado en la cabeza y sandalias de esparto con tacón alto.

Él, acomodado en el viejo sillón, malvivía tullido, una caricatura de quién fue. Físicamente finiquitado, condecorado con esas perniciosas medallas en la piel que homenajean la enfermedad. La traición subconsciente del propio sistema nervioso, reflejando éste cínicas emociones al presionar la quijada, fruncir el ceño o entornar la vista, plegando el pellejo como un acordeón roído.

Quiso decir algo, pero al alzar la mano trémula en un conato por señalarla, se sintió desfallecer, harto de las argucias de la mujer, de sus desprecios. Sabía que la quería y también sabía cuánto la odiaba. La memoria le traía hoy las piezas que ayer le hicieron falta para entender sus intenciones. Razón por la que jamás la sintió suya del todo, siempre hubo una mirada huidiza, un gesto involuntario, un ademán raro.

Ella vivía bajo el pleno convencimiento de que él era culpable de sus sueños rotos. La frustración daba paso a la depresión y ésta al rencor. Tanto sacrificio para terminar al cuidado de un cerdo machista que no cumplió con sus expectativas. Su carrera de periodismo, viajar, conocer mundo, relacionarse.

Él, haciendo de tripas corazón, se recordaba a sí mismo cuando aún marcaba porte, ejerciendo de Diputado para el Partido, los contactos sociales, las comidas con banqueros, jueces, empresarios y políticos. Los bailes benéficos, las fundaciones para combatir la pobreza o la desigualdad. Actividades con las cuales elevaron su status social y engordaron el financiero. Porque cuando se conocieron en Bruselas, en aquella conferencia sobre civilizaciones paganas, él aún convivía con su primera esposa y era feliz. El azar les cruzó para fundir sus vidas.

Se juraron compromiso a consumar bajo el mismo techo, en el mismo nido y con el mismo ardor que el primer día. Somos así de lelos enamorados.

Enfermó y a ella le tocó cuidarlo. Fin del glamour. No fue lo único. El dinero se esfumó en clínicas privadas, los mejores médicos, las asistentas, las enfermeras, los medicamentos manufacturados desde Suiza o los Estados Unidos. Restando por defecto, los viajes de placer, las galas, y demás eventos oficiales.

Caían presos del arrebato, se gritaban, se acogían al silencio, hacían el amor de una manera bestial y con las luces encendidas.

Cuando lo envenenó en el almuerzo, le suplicó perdón, pero él no quiso oír más sandeces y la ensartó con una catana oriental que adornaba la pared, regalo del cónsul japonés. Aquel instante en que a él la garganta le comenzó a arder y ella se desangraba por la boca, aconteció superior. Fue el clímax de sus vidas, se sintieron atados sin subterfugios ni mentiras, abrazados al deseo común. Acabándose el uno al otro, devorándose con saña. Amor apocalíptico y enloquecedor. Amor sublime.

Edición Supervisada por Fanou

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30 comentarios leave one →
  1. letrasdeagua permalink
    19/05/2010 17:17

    Pongo en duda tus respuestas porque como ni tu ni yo creemos en Dios me da que pensar [en ocasiones pienso] el hecho de que lo mentes tanto. Respecto a tu afirmación de que no sueles tomar el pelo a tus amigos debo decirte, en primer lugar, que todavía no he recibido de tu parte ninguna petición formal ni oficial de amistad por lo que ignoro si debo o no debo considerarme amiga, para añadir, en segundo lugar, que [suponiendo que, una vez recibida la petición oficial mencionada decida ser tu amiga] como las palabras siempre son importantes “no suelo tomar el pelo” no significa lo mismo que “no tomo el pelo”. Podríamos estar ante esa única excepción que confirma toda regla.
    Respecto al tema de Tu Inteligencia Indiscutible dime si prefieres que te conteste [Con Toda Seriedad] en espacio público o privado [e-mail]. Idem Eadem Idem sobre Tu Salud [Sigo Preocupada Con Toda Seriedad] o Tu Trabajo o Tus Ingresos o Tus Propiedades.

    Sobre el Inmenso Exito Personal de contar con el Impagable Patrimonio de compañeros de viaje como Tu Santa o como Tu Rapaz … doy por sentado que sobran palabras.

    Por si acaso recordarte a esos dos eternos impostores que son el éxito o el fracaso [entendidos al uso común] tal como los describes en este comentario. Creo que [estoy pensando en patentar la frase que sigue] “deberías llenar tu cabeza de Rock” o escuchar de nuevo “De vez en cuando la vida” de Serrat.

    Des De El Cor

  2. 19/05/2010 9:58

    Letras, por Dios y por qué tienes que poner en duda mis respuestas. Por qué no crees en mi sinceridad, sé que en ocasiones abuso de mi ironía, pero no suelo tomar el pelo a mis amigos y menos aún si me elevan al pedestal de la calidad.
    Tampoco puedes insultar a mi inteligencia, pues de eso me queda poco, sino explícame por qué con mi edad estoy sufriendo la crisis económica sin ahorros ni propiedades para heredar mi Alex. Es el resultado de no haber hecho bien las cosas.
    A estas aturas de mi vida, muy limitado por la salud, no tengo un trabajo fijo y en consecuencia tampoco ingresos. Ya me dirás dónde se esconde mi inteligencia.
    Con todo, te agradezco por enésima vez, y no me cansaré de hacerlo, las impresiones que recoges en tus comentarios, los cuales nutren mi inspiración en estos días de inestabilidad social.
    Gracias por estar ahí y leerme. De tot cor.

  3. letrasdeagua permalink
    18/05/2010 22:37

    Escoltim Mestre:

    Ignoro si te cuesta o no te cuesta crear estos textos pero Son Muy Buenos. Espectacular el “Ensayo Sobre La Bipolaridad Literaria”. De corazón o De Tot Cor. Ignoro si es bueno o malo que los crees con mayor o menor fluidez. Espero que me estés tomando el pelo con lo de la benevolencia porque en ocasiones siento que con mis comentarios insulto tu inteligencia. Necesito leer tus relatos como mínimo dos veces antes de poder articular una sola palabra [salvando las bobadas de los últimos días porque como estaba algo enf lo mismo me daba ocho que ochenta]
    Hoy, que he leído por n-ésima vez El Blues de Teddy Wilson, creo que por fin lo he entendido [no es broma]. Me has recordado además que aunque tengo sólo un par de buenos CDs de Blues [uno es de Jonh Lee Hocker] iba para siglos que no los escuchaba. Retomar o no el ritmo de escritura que te ha costado equilibrar es decisión tuya. Ni en broma digas eso de “me obligarás” porque me suena a que me pones como escusa para sentarte a escribir como un cosaco. Ten por seguro que terminaré con las existencias. Sin embargo soy “slow” con lo que de momento no te apures.

    PD Tu Rapaz Es Un Crack

  4. 18/05/2010 22:06

    Letras, sé que me repito, pero escribes unos comentarios merecedores de las mejores críticas. Además, en este caso, me haces volver al pasado para releer textos que ni recuerdo por la fluidez conque los creo, y no sé si eso es bueno o malo.
    Sé que es halagador tenerte como cronista, que eres excesivamente benévola conmigo y que sabes diseccionar un relato a la perfección.
    Vas a terminar con las existencias; como sigas así me obligarás a retomar el ritmo que tanto me ha costado equilibrar.

    Gracias de tot cor

  5. letras permalink
    18/05/2010 20:12

    PD Como siempre olvidando algo. Espectacular este oil on canvas de Yepes.

  6. letrasdeagua permalink
    18/05/2010 20:05

    He leído además de este “Amor Sublime”, “El Respeto por la Verdad” “Ensayo Sobre La Bipolaridad Literaria” [aunque como siempre sé que se me escapa la esencia del relato decirte que además de parecerme espectacular me ha recordado a los “Despachos de Guerra” de Herr y que coincido con Jusamawi (al que he visitado y del que he impreso su última entrada para leerla de regreso a casa en defecto de la pulpa-ficción del día) en que acercarse a tu escritura es como acercarse a cualquier producción de cualquiera de los grandes sea Apocalipsis Now o cualquier otra historia que irremediablemente termina incomodándonos] “Love Story en San Petersburgo”. Es absurdo hacer mayores comentarios.

    En todo caso objetar a este espeluznante relato de irónico título [relato que como bien sabes arrastra hasta el (para mí al menos) inesperado final] que aunque teniendo los antecedentes maternos que tengo sobran explicaciones respecto al sentir sobre esa imaginaria delgada línea roja que separa el amor del odio a lo largo de una relación afectiva, en este caso creo que no se trata ni de un amor sublime ni de un amor sublimado sino precisamente de una total ausencia de sublimación de ambas caras de ¿la misma moneda?

    Como Siempre Magistral.

  7. 28/10/2009 18:34

    Chrieseli. Por desgracia o caprichos de la vida estoy versado en el tema de la delgada línea, el umbral o el barquero que va y viene sin descanso. Evidentemente aunque mis relatos traten en exceso sobre los extremos que mencionas, no son biográficos, sin embargo siempre hay algo detrás de lo que hoy no hablaremos (Para ello se inventó el correo electrónico). Si bien, quiero que sepas que detrás de esta ventana sobrevive alguien más que un simple escritor de pan duro, y que éste alguien esta y estará a tu servicio para lo que necesites y gustes.
    A las duras y a las maduras.
    Gracias a ti por compartir emociones tan profundas. Es todo un honor para mi.

  8. chrieseli permalink
    28/10/2009 18:17

    Alguien a quien amé me pidió, una vez, ayudarle a terminar con su vida si era preciso, razonamiento venido de su estado general, producto de un accidente. Por años le quise y por años, también,que no fueron pocos, le odié. Es increíble como se va tejiendo la vida y cómo vamos circulando entre ambos extremos. Se me antoja como el vaivén de un péndulo o como un trapecista que no tiene otra rutina más que sólo ir de un lado al otro del alambre.
    Me impresionan tus relatos, cargados de dramatismo sin serlos evidentemente. Estoy, claramente, atrasada con todo el diálogo que produjo, en su minuto, este post y es por ello que me odio. Sin embargo, a posteriori, lo he disfrutado. Gracias mil

  9. 22/10/2009 10:04

    Snif yo también quiero 🙂

  10. 21/10/2009 20:57

    Fanou, te dejé algo en el hotmail

  11. 21/10/2009 20:41

    Ejem. Si fueran lo mismo, se llamarían igual o serían sinónimos y no es así, sino lo opuesto.

    La vida no es lo mismo que la muerte y no son una parte de la otra. Son opuestos. Existe tal cosa como los opuestos.

    El resto, es cuestión de proporción, gusto y tolerancia; como diría el Chef, igual que en una receta o en un buen vino. A algunos les gusta el picante y a otros no. Pero siempre hay un punto en el que el plato se vuelve incomible (lo sé por experiencia) hasta para el más macho de los mexicanos. A mí, en general, no me gustan los tragos dulces ni los cocteles, pero tampoco el champagne Brut, mucho menos el Campari, prefiero el champagne sec o demi-sec. Etc., los ejemplos son infinitos.

    Ahora bien, como existen los opuestos, los sinónimos y los complementos, existren los escenarios ideales y como su nombre lo indica, son ideales en todo el sentido de la palabra. Sin embargo, la lógica me dice que en nuestro hacer, sería sensato acercarnos cada vez a lo que es nuestra escena ideal en el amor –como en cualquier empresa humana– y no correr a toda velocidad en la dirección contraria.

  12. 21/10/2009 20:23

    El dibujo me encanta. ¿Vendes algún dibujo?

  13. JChef permalink
    21/10/2009 19:56

    ¿Lo que se puede llegar a sentir por un animal puede compararse al amor a una persona?

    Si se mata a la persona amada ¿existió amor o egoísmo?

    Si al asesinato de la persona amada le sigue el suicidio ¿hay amor o culpa?

    Como ves, yo tampoco tengo respuestas sólo dudas.

    Gracias a ti, por proporcionar buenos ingredientes. Ya sabes dónde tienes y tenéis vuestra casa.

    Également, escritor

  14. 21/10/2009 15:53

    Distinguido amigo Chef, el amor, cómo definir un sentimiento tan complejo con las palabras adecuadas. A lo largo de una relación surgen todo tipo de conflictos contradictorios. Dices que si quieres a un perro no puedes amarlo, pero la historia deja constancia de que se puede amar a un perro, a una cabra o a una gallina. ¿Cuántas relaciones apasionadas no terminan en violencia homicida? ¿Cuántos amantes no soportan la separación bajo la máxima La maté porque era mía? ¿En suicidio tras el asesinato?
    Yo ignoro las respuestas, sin embargo, como tantos de nosotros, no habremos oído historias de pasión, amor, odio, sinrazón ni final feliz.
    Salud, dinero y amor, cantan unos, conceptos que para otros dependen de la percepción. El amor, como las rosas, tiene raíces espinosas en ocasiones escondidas a primera vista.

    Gracias por compartir tus recetas en este Blog, donde siempre serás bienvenido.
    Mucha Salud

  15. JChef permalink
    21/10/2009 14:57

    Nunca entendí eso del querer-amar-odiar como vértices del mismo triángulo. Ya que:

    Si quieres no amas, pues también se quiere a un perro y amar es algo más.

    Si amas no odias, pues son antagónicos. ¿cómo se puede amar a quién odias u odiar a quién amas?

    Y si odias ni quieres ni amas, pues odiar no deja lugar para nada más.

    Salut!

  16. 21/10/2009 12:29

    Pero cómo te voy a odiar cuando me has hecho reír de mi mismo y de mi metódico orden para organizarme, la cantidad de carpetas que tengo tituladas TEXTOS, Textos Blog, Textos 2009, Textos Tal, Textos Cual, donde en sus interiores hay bosquejados relatos sin terminar ni determinar, olvidados o a medio construir.
    Todo lo contrario Yolanda, me alaba que tengas esa memoria con mis relatos, señal de tu seguimiento a pesar de tu pereza con los comentarios.
    Si te has fijado los reciclados los anuncio sin ningún tipo de pudor, sin embargo este se me escapó, supongo que por los últimos meses de convalecencia febril.
    Tienes algo que no todo el mundo suele tener, la valentía y honestidad de decir a un amigo lo que piensa y eso es muy de agradecer con los tiempos que corren.
    Intentaré arreglar el malentendido subtitulando la errata y dándote toda la razón. Gracias mil por advertírmelo.
    Guess Who & kiss for you

  17. 21/10/2009 9:09

    Con comentario quería decir post. En el post anterior: Yo quería se escritor: ¿quién dice que no lo eres?

  18. 21/10/2009 8:55

    No me odies:
    https://eduardblanco.wordpress.com/2009/05/06/amor-sublime-prudencia-y-eadberto/
    Es por una imagen mental que me deja en la cabeza siempre este texto.
    Lo que dijiste en el comentario anterior me dejó desconcertada. Todavía no me he aclarado, por eso me abstengo de decir nada.
    Si escuchas seguro que oyes chirriar los engranajes, en parte por falta de uso, en parte por falta de piezas.

  19. 20/10/2009 14:21

    Es posible, sólo posible. Las dos entradas anteriores son recicladas y retocadas. La de Yo quería ser escritor me excusé de antemano e incluso te nombré para pedir excusas a los que ya la leyeron, entre los que figuraba tu nombre Yolanda, en la anterior sobre el gafe Abel la subtitulé como reedición retocada, sin embargo en la última, esta misma donde me preguntas, es la primera que escribo desde mi convalecencia y te confieso que me costó lo mío escribirla.
    Jamás llegaría odiar a nadie por una pregunta así, aún menos a ti, una de mis más antiguas lectoras y admirada escritora.
    Si recuerdo haber publicado más relatos sobre parejas imposibles o de violencia de género. Por ahí podría venir la sensación de haberlo leído antes. Por otro lado si podría ser posible que se hubiera colado un boceto que ni recuerdo.
    De todas formas gracias por tener esa confianza y preguntármelo. Con ello das a entender lo transparente que eres cuando quieres.

    PD Sólo faltaría que si lo hubiera reeditado y me mandaras el día y la hora, pero no creo que se de el caso, ¿O sí?

    Un abrazo de tu colega Elvis

  20. 20/10/2009 10:59

    Me suena. No me odies si pregunto si es reciclado, ¿es posible?

  21. 20/10/2009 7:01

    No sé si es el amor sublime o la sublimación del amor. En todo caso te arrastra hasta el golpe final, como una espiral que sin quere te hace leer más y mas compadeciendo y odiando a unos personajes arrastrados por su propio destino a destruir el destino del otro.
    Impagable la particiapacion del autor narrando los hechos.
    saludos

  22. 19/10/2009 20:17

    Lo ignoro, es cierto, pero créeme que no dejo de sospecharlo. 😉

    Te asiste la razón, como la evidencia, de la mano de las escurridísimas Musas, querido y apuesto amigo. Por eso yo no presto libros, los regalo. Así conservas al amigo, que al fin y al cabo es a menudo más valioso que el libro.

    ¡Vamos! ¿cómo dices eso, si como dice Manuel brota como un manantial cristalino de tu teclado…?

    (¿Ves? también puedo estar de acuerdo)

  23. 19/10/2009 19:04

    Hola amigo! Como siempre, los textos distinguidos los encuentro aquí. A borbotones… Recibe este abrazo de tu amigo argentino…

  24. 19/10/2009 18:38

    Y porque ignoras el contenido de la pipa querida y bella disidente. Sin embargo no tienes en cuenta un guiño literario. Cada uno escribe tal le brotan las ideas y la forma de expresarlas, existe la opción de contar una historia con la ayuda y complicidad del lector, es como un hilo conductor, en lugar de escribir con precisión, sugerir con vagas palabras, que el lector termine el relato desde sus propias experiencias y lazos vinculantes. Sarcasmos, ironías, humor negro, verdades, mentiras. Es evidente.
    ¿Cuántas veces habremos prestado un libro que nos sorprendió a un amigo, con la sana intención de él también lo lea y sienta lo que nosotros sentimos al leerlo?
    Las mismas que nos quedamos sin amigo ni libro. Encima, probablemente ni se molestó en leerlo.

    AAAAyyy, que difícil es esto de la arquitectura de letras con verbos.

  25. 19/10/2009 17:44

    Permiso nuevamente, para seguir disintiendo…. ejem.

    Veo que asientes filosófica y magnánimamente desde tu sillón, con tu pipa entre los dientes y una sonrisa ladeada en los labios. Gracias.

    Disiento de mi queridísima lobezna también. Esa clase de amor no es sublime, sino todo lo contrario, ni siquiera es amor. No digo que unas cuantas gotas de… desacuerdo, incluso antagonismo y hasta odio fingido no caigan bien, de vez en cuando, para añadir cierta emoción y movimiento al asunto… pero cuando es de verdad… no. Me atrevo incluso, haciendo gala de una audacia rayana en la temeridad, a afirmar que el título de esta pieza no es más que uno de los dulces sarcasmos a que nos tiene acostumbrados su imaginativo autor.

  26. 19/10/2009 17:39

    M,: 𐌈 Pintura fresca y con la pistola cargada para los que no comparten el sentido del humor. Disidencias, protestas, desacuerdos, dónde se ha visto, ¿En la ONU?

    No sea usted mala y retome la compostura, haga el favor oiga.

    ✖Extremendo Extremoduro✖

  27. 19/10/2009 17:15

    Permiso…..

    Interesante relato. Conozco una historia parecida, de la vida real, pero terminó de una forma mucho menos espectacular, por supuesto, aunque de acuerdo a mis predicciones, lamentablemente.

    Nunca jamás se me habría ocurrido nombrar ese estilo con su nombre, señor. Al menos no con el verdadero. Disiento. Además, protesto. No estoy de acuerdo, vaya. La pintura está fantástica. ¿Está fresca todavía?

  28. 19/10/2009 16:27

    Acaso existe otro tipo de amor más sublime y profundo que el amor odio.
    El tipo de amor que te quita la respiración y te revuelve las entrañas pero a la vez te da ternura y como yo los llamo mimitos de medianoche…
    Amor que no te deja vivir pero tampoco quieres morir sin sentirlo en tus carnes. Amor que parece que solo está alli para hacerte sufrir cuando en realidad te ofrece lo más hermoso y dulce del mundo…

    besos de la loba

  29. 19/10/2009 15:10

    ☀Eduardiano, no se me habría ocurrido jamás: “Porque las corrientes literarias eduardianas”. Suena con nivel de Cátedra. Gracias por catalogar el estilo, nunca olvidaré que fuiste tú quien lo bautizó de esta guisa.

    ✿Un abrazo de vuelta❉con Música ♬ ♪ ♫ ♫

  30. 19/10/2009 14:52

    Precioso relato, y tan veraz, de una pasión, muy bien descrita, amor odio y de la dificultad de vivir sus sueños y de lo fácil que resulta culpar al otro de sus fracasos. Con un final, como no podía ser menos, absolutamente Eduardiano.
    Un abrazo

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