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Caridad y los Perros de Guerra

27/01/2010

True History

La columna de humo señalizó el lugar del conflicto. Bajo el cobertizo, el Teniente Hooker inspeccionaba la zona con los prismáticos de largo alcance. Cuando llegó de modo apresurado el Cabo de Comunicaciones ya presumía la misión.

Llevaba dos meses en Afganistán y había intervenido en una veintena de operaciones de refuerzo con apoyo aéreo.

Adelante – dijo su superior inmediato desde la penumbra del escritorio.El Teniente entró sin apenas disciplina marcial y, sentándose en la silla del lado opuesto, le tendió el documento para que el Capitán lo firmara. Éste se aproximó a la luz al hacerlo hacia la mesa. Mientras imprimía sus credenciales, Hooker se fijó en un detalle. Habiendo entrado al despacho 20 veces, las justas y necesarias, ahora se planteaba la duda de si aquel capullo era zurdo o ambidiestro.

Como en las demás ocasiones, el Teniente probó informarle de los pormenores de la operación tal y como dictaban las normas, de la cantidad de hombres y el tipo de munición. Sin embargo el Capitán, alzando la mano derecha como un agente de tráfico en hora punta, le hizo callar. “Por favor Hooker. No tengo tiempo para esto”

Lo primero que le vino a la mente al Teniente al salir del despacho era cuánto ganaría el Capitán, si él mismo rondaba un salario limpio de 1500 dólares diarios junto a los incentivos y las primas, la tropa 1000 dólares más el extra por cada desgraciado con aspecto de terrorista abatido en combate. Caminó presto bajo el toldo que conducía a la nave oculta debajo de falsos techos de arena, roca y fibra asfáltica, entró atravesando el establo, sorteando las cabras, las gallinas y un par de centinelas disfrazados de pastores afganos.

En el interior le bastó alzar la mano con tres dedos levantados y pronunciar una consigna “8-Charly Wilson con TC” Con la fórmula mágica en el aire los hombres que ahí jugaban a las cartas, leían o descansaban, procedieron con una diligencia extraordinaria, desvelando de debajo de las lonas de camuflaje los helicópteros y los blindados, mientras el furriel encargado del armamento se ocupaba de repartir ametralladoras, mascaras antigás y bombas de humo.

El Teniente, con las manos recogidas detrás y las piernas abiertas, podía parecer preocupado por la integridad de la tropa, aunque lo cierto era que todavía seguía con los cálculos en la cabeza y la nota que, de manera autónoma se colgó en la memoria, sobre el cigarrillo de marihuana que se estaba fumando la guardia. No por disciplina, sino por seguridad. Allí, en medio de las montañas Torikhel, a 30 kilómetros al Este de Gardez, dos pastores compartiendo un pitillo de yerba y tarareando canciones de Bruce Springsteen. “Inconscientes” – Determinó para sí.

En unos minutos, los helicópteros de asalto irrumpieron en el páramo empujados y dirigidos a través de raíles ocultos entre la gravilla, las astas dibujaron la circunferencia que pronto les impulsaría al cielo, los pilotos en sus puestos. Los carros ligeros de combate se ordenaron en fila, delante de los todoterreno blindados. Ni los uniformes ni el resto de material se identificaba con ningún país en particular, sólo el anagrama impreso con la huella de un felino y lo que parecía ser su marca “Blackwater”, lo cual venía a ser lo mismo dicho con transparencia: El ejercito de mercenarios más poderoso del mundo civilizado”

La columna, escoltada por aire, avanzó a gran velocidad, dejando una estela que la delataría en cuestión de segundos, en desventaja si el enemigo usaba los sensores de temperatura vía satélite.

El Teniente, acoplado como copiloto en uno de los blindados, se comunicaba por radio con sus hombres “Lobo a Halcón. Cambio. ¿Qué vemos desde las alturas? Cambio. Tras unos carraspeos e interferencias llegó la respuesta. “Halcón a Lobo. A la escucha. Las coordenadas señalan una zona protegida por la ONU.” La misión no empezaba bien, pensó intuyendo problemas. “Aquí Lobo. Cambio. ¿Y bien? ¿De qué se trata. Cambio. Aquí Halcón, hemos comprobado el escenario. Es el hospital de una orden religiosa. Cambio. Lobo a Halcón. ¿Qué hacen los Cascos Azules de la ONU? Más interferencias, “grgrgrg…ón a Lo-bo, Cam..iofrjjrjjr. No tienen jgrjgrjgj efectivos en un radio de 200kms”

A su mente acudieron, como un bumerán al rojo vivo, las imágenes grabadas a cámara lenta, los rostros de Iraq, Bosnia, Somalia, el desamparo de los niños, el hambre, las violaciones, las ejecuciones. El recuerdo le arrastró a una vaga reflexión, él no era un intelectual, pero había aprendido que a pesar de las diferencias culturales, pedagógicas o religiosas, la humanidad asesinaba por placer, encubriendo sus actos a favor de los gobiernos más poderosos. Ahora iba a enfrentarse de nuevo a sus fantasmas. Era ello suficiente para justificar sus honorarios. Sincero consigo mismo, se reconocía como un perro de guerra, no encubría sus misiones con causas falsas, no mentía a los habitantes de un país. Y además, tenía un plus a pagar: la imposibilidad de vivir como los civiles. Si. Lo hacía por dinero, ¿Y? Igual que los soldados que los países más espléndidos enviaban a combatir por un salario de mierda, a chavales sin experiencia que morían a los cuarenta días dejando viuda y niños pequeños.

Los pájaros de hierro cubrieron los flancos a golpe de ametralladora, los blindados penetraron hasta situarse a menos de cinco metros del edificio, al derrapar el camión que les seguía, se arrojaron los soldados que se parapetaban tras el mínimo accidente del terreno, cubriendo con su fuego a los compañeros que corrían a tumba abierta hasta la entrada principal.

La visión no dejó a nadie inmune, las camas ardiendo, enfermos y sanitarios mutilados y repartidos por el piso regado con su propia sangre. Aunque lo peor tal vez fuera el degüelle de los bebés, o las monjas con los hábitos desgarrados, con los familiares signos de violación y tortura.

“Charly McDonald con LA-4” – Ordenó el Teniente Hooker alzando dos dedos, lo que varios soldados comprendieron al instante, puesto que el dispositivo para la caza de enemigos resultó impecable. En veinte minutos cronometrados el comando regresó con media docena de prisioneros. En un tiempo record la tropa compuso una especie de tribunal militar.

Hooker eligió a la única religiosa que quedó con vida, una muchacha de color llamada Caridad, la cara inflamada por los golpes y los ojos cristalizados. Arropándola con una manta por encima de los hombros, la incitó a identificar a los autores.

Al cruzar las miradas un par de guerrilleros se delataron infectados por el pánico, pretendiendo defender lo indefendible. Un Sargento los apartó de la fila a empujones, mientras el Teniente, encarado a la novicia, esperaba más resultados.

La muchacha acabó llorando sin control, con hipos y moqueando, juntando las manos para orar y ahuecándolas para esconder la cara. Balbuceando algo que impresionó de verás al oficial.

– Les perdono. Vinieron a mí como necesitados y no supe cómo amarlos. – Dijo en francés.

Hermana Caridad, no sabe lo que dice. La acaban de forzar, han asesinado a sus compañeras, a los niños, a los enfermos; ¿Y usted los perdona?

Solo Dios tiene el poder para juzgar. Mi amor es hacia él. Mi deber en estas tierras, donde Jesucristo ya no es un desconocido, es perdonar.

“No Hermana, usted no va a perdonar nada, no tiene ese deber. Está confusa por lo ocurrido y no sabe de lo que habla. ¿No quiere que sus torturadores sean castigados? ¿Con qué derecho? Si quedaran libres y volvieran a mutilar, a matar  y a violar, su perdón sería una patraña. Su otra mejilla sería la mejilla de otra víctima. No tiene ningún derecho a perdonarlos. Al menos no aquí, Hermana

– Les perdono en el nombre de Dios. – Dijo santiguándose.

“Que Dios me perdone a mi por lo que voy a hacer” Gruñó el Teniente Hooker montando la recámara de su pistola. “Usted me obliga. He mandado a buscarlos por usted. Ahora ellos son prisioneros, y nosotros nunca hacemos prisioneros.” Después de un insolente silencio capituló la historia con una confesión que la Hermana jamás llegaría a oír. “Tampoco dejamos testigos”

BlackWater no es Ficción:
http://www.ustraining.com/new/index.asp
http://blackwaterspain.com/home.html
http://blackwaterairsoft.foroes.net/forum.htm

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12 comentarios leave one →
  1. 28/01/2010 14:58

    la privtización de la guerra y de la vida: “la tropa 1000 dólares más el extra por cada desgraciado con aspecto de terrorista abatido en combate”.
    Y la privatización de la ética que siempre termina con la resolución del más fuerte. inquietante la parte final entre una monja que perdona y un teniente con una orden empresarial. En cierta forma esto me recuerda a la mujer de tu relato anterior, que también perdona; pero hay una distancia entre ambas que da para mucho pensar.

    Que lo que nos cuentas es una true story hace posible que nos remitas al más allá de la pantallas, y eso tiene gran valor.

    Enhorabona company i molta salut mentres hem quede amb Apocalypsis Now y La chaqueta metálica

  2. 28/01/2010 11:57

    Yo me quedaría con La ⌦Chaqueta Metálica, Apocalypse Now o Platton,⌫ en blanco y negro hay otras más antiguas e igual de buenas o mejores. Cazadores de Sombras, etc⎋
    ⌧ Si bien, más que Hazañas Bélicas con el Sargento Gorila, esto es un poco más profundo y desagradable, pues el Ejército de Mercenarios aludido como BlackWater es de verdad y está extendiéndose por el mundo como un negocio de lo más lucrativo y universal.
    ⌧Bajo el relato hay unas urls® sin desperdicio, una, creo que la tercera, que incluso ambienta la web con transmisiones de radio en combate.

    ⊆♥Salut, Señora. Si Señora. A sus órdenes♥⊇

  3. Perico permalink
    27/01/2010 22:24

    Interesante versión sobre los nuevos “Cruzados” del cristianismo.
    Eres agudo con la hipocresía del Premio Nobel.

  4. 27/01/2010 22:13

    Hazañas bélicas en estado puro. Me sorprendió el realismo y la dureza de la acción. Cero que no leo nada tuyo cuyos personajes no tengas rasgos de universales.
    No es mi estilo pero me he tragado bastantes películas de guerra, que me han interesado por alguna razón. Me quedo con Chaqueta metálica, King and country, Apocalypse now, Senderos de gloria, Johnny cogió su fusil.
    Salut, señor. Si señor

  5. 27/01/2010 21:37

    Largometraje de 1971 dirigido por Sam Peckinpah (El rey de la violencia en el cine.) Protagonizado por Dustin Hoffman y Susan George. La tengo, el matemático acosado, las rubias en minifalda y los chicos malos del pueblo.
    De perros a esponjas. Bob Esponja.
    〠Me gusta que te haya gustado.

    Justicia para Todos
    Al Pacino

  6. 27/01/2010 20:35

    El título, Perros de guerra, es una perfecta síntesis del relato. Has contado con palabras lo que desgraciadamente estamos viendo a diario en la tele. La violencia se ha vuelto cotidiana por lo tanto casi inocua. Pena!
    Si te tuviera que definir como un objeto elegiría…esponja. Absorbes los hechos, terremotos, guerras como si los estuvieses viviendo en tu propia piel.
    Firmo con el nombre de una película que me dio mucho miedo: Perros de paja.

  7. 27/01/2010 20:08

    ♡☆★Entonces un abrazo doble para lamejorcontadoradehistorias★☆♡

  8. 27/01/2010 20:00

    Bien nutrida y bien gordita que se ve más saludable, decían los antiguos. Ya tienes a Botero y Rubens 🙂
    Creo que es el equilibrio el que nos cuesta aceptar, porque desde que caminamos erguidos somos capaces de tenerlo, pero no somos capaces de aplicarlo.
    Las gracias están de más cuando se habla desde el corazón
    Un otro abrazo
    unacontadoradehistorias

  9. 27/01/2010 19:55

    ✻Chrieseli✻
    ✓ Tal cual, mercenarios y monjas, buenos y malos, dos bandos tantas veces chocando contra dobles morales. Perdones y culpas, los motores emocionales que mueven el mundo. El juego del bien y del mal. Si no quieres sufrir los castigos del Mal debes firmar un contrato y ser un poco malvado, de igual manera tienes que contratar con Dios si no quieres ser castigado por él. Y así, buscando el equilibrio, podrás vivir más o menos en paz contigo mismo.
    〄 Creo que se me fue un poquito la mano o la cabeza, pero no quitaré nada.〄

    Me encanta como diseccionas mis relatos, de repente asumen una calidad que nutre mi pedantería. Y te lo agradezco de veras Chrieseli.

    ♡Una abraçada♡

  10. 27/01/2010 19:38

    ✔ El único talento que poseo JM es el que me ofrecen las adversidades contra las que debo luchar a diario para subsistir, ellas me hacen fuerte para ejecutar mis pensamientos con cierta ambigüedad o estilo, con las moralejas que esconden casi todas las historias, desde la cara oculta de la luna y bajo la otra cara de la moneda.
    No creo que sea más lento que yo, simplemente no dispone del tiempo necesario para dedicarse más a menudo.
    Así que cree que voy corto de historias duras. El Hotel lo tengo, y la otra además de haberla visto ahora mismo la estoy descargando. Tengo una buena colección de cine, catalogada por nacionalidades, en casa siempre hay un PC descargando; infantiles, series, cursos, documentales, películas, software, aprovechando hasta que cierren el grifo.

    Sitedinotevi
    Yo también le voy a recomendar una película más que dura: Los Hijos de la Guerra dirigida por el español Alexandre Fuchs antes de morir asesinado por sus propios actores.

  11. 27/01/2010 19:20

    Querido Eduard: me sorprende tu capacidad de absorber los hechos del mundo y hacerlos tuyos, como recuerdos de una doble vida. Muy bien contado, como de costumbre y muy de Eduard Blanco el juntar tantos personajes, atractivos y dinámicos para darles un respiro de vida, haciendo que el lector espere una continuación, pasando por alto tus palabras finales, incluso.
    Mercenarios y monjas, qué caracteres, desde el principio de los tiempos trayendo y llevando guerras y sufrires. No hay conflicto en Europa desde el principio de la Edad Media que no los haya contado por centenas. Afganistán es sólo un botón de muestra para corroborar que la mejor de terminar con un modo de vida, aún hoy en día es una buena guerra. Sin testigos, obviamente.
    Un gran abrazo
    Cronistasilentedelasguerrasperdidas

  12. JMMorales permalink
    27/01/2010 19:00

    Sigo admirando su enorme capacidad para generar ideas globales, escribirlas con ritmo y calidad, ilustrarlas, colgarnoslas… ¿es usted superdotado? Me refiero de inteligencia, que le conozco.

    No tengo ni por asomo su brillanted, soy muchisimo más lento, tanto de preparación como de ejecución. Créaselo, cohones.

    He pasado una temporada mala, con excesivo trabajo, ocupaciones, quehaceres y, eso de lo que usted sabe… de médicos…

    Poco a poco espero ir retomando, porque nunca abandoné, esto de la literatura virtual. No me haga en falta, puede que no esté activo, pero le sigo en la sombra.

    Voy a permitirme recomendarle dos pelis duras (para mi) pero reales como la vida misma: Disparando a perros y Hotel Rwanda. Seguro que le provocan textos.

    Fdo: Novengoporquenomefuí.

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