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► Ni Tontos Ni Tantos

28/10/2010

Estoy imprimiendo una colección de cuentos porque he decidido lanzar un contraataque a ciertas editoriales. No recuerdo ni cuando, ni cómo, ni dónde, ni si los colgué en el Blog. Supongo que si. No obstante al volver a leerlos, alguno de ellos me ha parecido merecedor de más atención e incluso me ha llegado a gustar. Ahí va uno, bajo la ilustración de uno de mis Dioses, de mi autoría, como es habitual y poco reconocido:

NI TANTOS NI TONTOS

– ¿Y bien? ¿Cómo te encuentras?

– Si me encontrara mejor estaría en el infierno.

– ¿Esto que ha sido? ¿Una muestra de agudeza mental o has memorizado para la ocasión un chiste de cine?

– Me has pillado, es lo segundo.

¿Entonces? ¿Cómo estás?

La máxima de los loqueros. Te hacen una pregunta derramando el peso del silencio entre las manecillas del tiempo, como en un combate de ciegos, a la espera de ver quien será el primero en ceder ante la presión del denso mutis. El especialista, sustentando sus argumentos en el oportuno protocolo, mantiene que bajo la influencia del diván le soltarás los nombres de los fantasmas que pueblan tus interiores más delirantes como un grifo abierto.

– No duermo, y el sueño me marca el día. Por eso siempre estoy de mala leche.

– Cierto. Tienes toda la razón.

En determinados momentos intentan una complicidad tan falsa como una moneda de siete. Dando por sentado que te comprenden a la perfección.

– El sueño marca la actividad diaria, e incluso distorsiona la capacidad cognitiva y la perdida de control en situaciones de estrés.

A los cinco minutos de consulta ya hemos hecho un descubrimiento digno del novel, el cual compartiremos porque ha incluido mi opinión en la tesis.

– No duermes, ¿Cómo? ¿Te despiertas a las pocas horas? ¿Tienes sueños vividos? ¿Te levantas alterado?

– Bueno, no sé. Llegan las cinco, cinco y media, ya no puedo dormir más. Venga a dar vueltas en la cama, hasta que los nervios me recomen por dentro, entonces me levanto y preparo café.

– Pero te tripliqué la dosis de somníferos en la última consulta. ¿Tomas los comprimidos como te los prescribí? Dos después de la cena y el tercero justo al meterte en la cama.

– Tal cual.

– ¿A qué hora sueles cenar?

– Hacia la medianoche, a veces me dan la una o las dos. Me distraigo viendo la tele.

– Ya, y te despiertas a las cinco de la madrugada.

– No, no, a las cinco de la tarde. Antes la tele es una mierda y no dan nada que valga la pena. Me despierto a las cinco de la tarde y me levanto porque… no sé por qué, ya no puedo seguir durmiendo.

– Entiendo.- Dice como señal de que ha pillado diagnóstico, aunque duda si le tomo el pelo o estoy realmente loco.

– ¿Tienes idea de a qué hora se levanta el resto de personas para ir a trabajar?

– Me importa un carajo lo que hagan los demás con su tiempo. Estoy aquí para hablar de las bolladuras de mi casco. Razón por la que, además, tu cobras; tío listo.

– De acuerdo, llevas toda la razón. No volverá a pasar. ¿Comenzaste la dieta de agua tal y como establecimos?

– Diecisiete litros al día. Ni uno menos. Eso si, vivo en el baño. Entre una cosa y otra, he instalado un revistero y una pequeña caja con comida y bebida. Como también me llevo el portátil, aprovecho para chatear con los usuarios de la asociación de enfermedades mentales.

– Diecisiete vasos, te dije diecisiete vasos.

– ¿Y qué? Joder ¿Acaso me dijiste el tamaño de los vasos?

El suspiro me indica que si no cuido mis disertaciones pronto dejará caer el peso de su frustración sobre mi sensible e incomprendida capacidad de cognición.

Los que hayan leído hasta aquí habrán notado que tiendo a sopesar las emociones. Es una teoría personal. Estoy investigando sobre el peso que soportamos al recibir las frustraciones proyectadas por nuestros semejantes, como nos cuesta mirar a los ojos, mantener la cabeza en alto, no cargarnos de espaldas, gestos inadvertidos en primera instancia, pero muy significativos en el campo del lenguaje corporal.

– ¿Has dicho que te preparas el café? ¿Qué clase de cafetera usas? ¿De esas familiares, o qué otro tipo? ¿Qué cantidades sueles tomar?

– Esta es otra razón de peso por la cual decidí instalar mi estación laboral en el baño; el café. Familiar: Así me evito tener que estar preparando tacita a tacita.  Y bueno, a groso modo, unas diez o doce tazas. ¡Pues claro! ¡¿Podría ser ello la causa por la cual no duermo después de las cinco?! ¿Verdad?

– No, no creo que tenga nada que ver con tu trastorno del sueño. ¿Diez o doce tazas? ¿Por qué tanto café? Preguntó clavando los codos sobre la mesa del escritorio y las manos entrelazadas cubriéndole el rostro, sofocado de grana para disimular la impotencia.

– ¿Para qué va a ser? Para que me pase el día deprisa y acostarme pronto a dormir. Con el café las horas pasan más deprisa y la noche llega enseguida.

Ahora la mirada del especialista es fija y vidriosa. Calcula cuánto tiempo queda para terminar la consulta.

– ¿Te acordaste de lo que hablamos sobre la música clásica?

– Si claro. La terapia sinfónica. Seguro. Pero con Chaikovski no me fue bien y cambié de registro: Jimi Hendrix, eh, al tanto que la terapia funcionó. Y no es porque no me vaya el rollo ruso, porque precisamente yo soy un personaje de un cuento de Dostoievski. Pero con Hendrix es diferente, estaba por encima. Clapton y Santana enseguida pillaron la onda, sosteniendo la nota en el aire dilatando tiempo y sonido, por eso destacaban sus solos, lo aprendieron de Hendrix.

A nivel general, ¿Dirías que estás mejor desde la última vez que nos vimos?

– Si estuviese mejor, estaría muerto.

Silencio tenso.

11 comentarios leave one →
  1. Perico permalink
    29/11/2010 20:01

    ¿Mas agua, mas somníferos, mas café o mas horas después de las cinco de la tarde? Una sesión de psico-magia musical. Lo bueno es que conozco dos personajes muy semejantes. De teatro fino; no es relato.
    Un abrazo.

  2. 07/11/2010 9:02

    Ernesto, disculpa que no te haya contestado antes, pero lo del Papa y la madre que lo parió me tiene anonadado porque tengo que bajar a Barcelona y o sé por dónde.
    Si bien, como bien dices, Hendrix es Dios.

    M8,
    Ay el Federico Mercurio, el primer directo que vi en mi vida, con 16 añitos recién cumplidos. Inolvidable el equipo de luces de aquella época, lo más grande. La voz de Fede, la guitar de Ricito´s, un sonido impecable, inolvidable, eterno.

    -estos malditos ignorantes, criminales y asesinos en tu blog – Esto me ha encantado, ha sido lo más de lo más. En serio lo digo. Superior.

    Un abrazo y cuídate molto.

  3. 06/11/2010 14:43

    Ya, ya lo leí y no me parece haberlo hecho antes. Dado el tema, no creo que lo habría olvidado.

    ¿Sabes que mis dos hijos se dormían con We Will Rock You, We Are the Champions y naturalmente Bohemian Rhapsody cada noche? De bebés, yo me sentaba con ellos frente al computador en y así los dormía, meciéndolos y acompañando bajito a Freddie con mi voz arrulladora. Era un playlist de Queen que hacía una transición al soundtrack de Casablanca y otras canciones del American Songbook de Rod Stewart, pero nunca llegaban ahí. Normalmente caían en We are the Champions o como mucho, en Bohemian Rhapsody. Después que se dormían, yo seguía con ellos cargados hasta que se terminaba el playlist o iba bien avanzado y los llevaba a la cama. De haberme gustado Jimmy, como a su padre, probablemente habría sido exitosamente incluído en la lista. Bueno, no es que no me guste, pero…. ¡tú me entiendes!

    No caeré en la irresistible tentación de despotricar contra estos malditos ignorantes, criminales y asesinos en tu blog. Algunos de ellos ya están donde deben estar, en la cárcel, y cada vez tienen más colegas de compañía, otros en un ala privilegiada del infierno. Pero todavía tenemos demasiados entre nosotros, pero no por demasiado tiempo más, I promise. ¿Sabías que una de las últimas campañas en que se encuentran consiste en ponerle un nombre rimbombante a la adicción a Internet que soporte una nueva pastilla (adictiva, naturalmente) para combatirla? Pero si eso pudiera tener un leve matiz gracioso, como el de tu excelente historia, el que en Estados Unidos se preparan para “medicar” a las mujeres embarazadas para “prevenir” la “depresión post-parto” ya no tiene una pizca de gracia. ¡Como si necesitáramos más locos y retardados de nacimiento en ese país! Pero en fin, como te dije, no caeré en esa tentación….

    Me gustó mucho la historia. El humor es fino y delicado aún a pesar del lenguaje. He ahí la genialidad del asunto,

    Besos abundantes y surtidos. ♥ ♥ ♥ , M8

  4. 05/11/2010 14:45

    Me caí en un hoyo negro en en la periferia de la blogósfera. Como Alicia, más o menos…. Luego de múltiples e increíbles peripecias vengo donde ti, jadeante, maltrecha y malherida. No he leído nada. Sólo me siento a reponer fuerzas por aquí en un ladito de tu blog… y te escribo este comentario para que sepas que he vuelto. Un beso.

  5. 01/11/2010 13:12

    Todos caminamos a veces en los límites entre la ¿cordura? y la ¿locura? Y siempre me pregunto quien o qué establece esa línea tan difusa. La cración, lapropia vida necesita despegar de lo consoderado “normal”.

    Hendrix siempre será Hendrix. Me gustó el cuento. Abrazos.

  6. 30/10/2010 13:58

    Fire, pero, ¿¿ Acaso no te creíste que yo escribo mis relatos en el cuarto de baño?????? Tienes que venir a verlo, además tengo, donde el botiquín, un cuarto de invitados, en el cajón del esparadrapo y las tijeras. Lo tengo acondicionado para que las vendas hagan a su vez de sábanas y el algodón de almohada. Incluso si te aburres hay un departamento con montones de fármacos.
    Ya sabes, Si te animas,…

    Besos

  7. 30/10/2010 13:53

    Micros, hace unos tres años trabajé en una fundación para personas con problemas mentales, adicciones, malos vicios, demencias degenerativas, etc.
    Te juro que habían momentos en los cuales reflexionaba sobre la gente que trabajaba allí y los internos, reflexiones que me llevaban a pensar quién determina la línea entre la cordura y la locura.

    abraçada

  8. 30/10/2010 13:45

    Lo recuerdo perfectamente. Tan brillante como la primera vez.
    Toda una coincidencia teniendo en cuenta que mi último post tiene como prota al bendito oro negro.

    Recuerdo que la primera vez me reí muchísimo con esta parte [Esta es otra razón de peso por la cual decidí instalar mi estación laboral en el baño; el café. ]

    Ahh y muy bueno lo de “novel” no sé si capte el matiz la primera vez pero ahora no se me ha escapado.

    Felices sueños de día y buenas días de noche.

    Yours 4 ever Jaimita Hendrix

  9. 29/10/2010 23:29

    No por conocido pierde un ápice de su mala baba. Muy buen relato, Jimmy le pone la música a esta consulta en el que el loco y el cuerdo no se ponen de acuerdo en qué papel les toca a cada uno.
    Salut

  10. 29/10/2010 18:07

    Celebro que te haya gustado, lo celebro de veras. Los comentarios, como todo, tienen un no sé qué que se puede ver entre líneas, según lo que dicen, de dónde llegan, en qué momento, etc.

    Gracias amigo

    Un abrazo

  11. 28/10/2010 22:10

    Las primeras dos líneas son muy buenas, el envión hasta el final. Espectacular, un gran eduard detrás de la pluma!

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