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► Por Donde Empezar

10/01/2011

ChinetaOleo de EB

No sé por dónde empezar, aunque quizás sea porque no tiene por donde cogerse. Hablo del mundo, ese lugar que la raza humana se empeña en destruir una vez más.

Sintetizando que es gerundio;: La credibilidad de los políticos a la hora de defender la gran mentira, la falsa desinformación sobre la guerra, el chantaje mediático; pero no, tampoco es ese el enfoque adecuado que busco; quiero dar a entender cómo el consumo trastorna a las personas, las campañas de obsoletismo empresarial, la corrupción, del desencuentro al despropósito.

Hoy por hoy naufragamos en empresas incoherentes, con objetivos inciertos, con nula ambición por la evolución de la calidad humana.

No vamos por la vida como somos. Sufrimos la enfermedad de la imagen, nos rompemos los cuernos en aparentar. Nos hemos convertido en la farsa al uso, permisible y piadosa hasta los límites.

Hablo con viejos amigos que no recuerdan quiénes eran de jóvenes, qué querían, qué ideas defendían. No lo recuerdan porque amoldan la memoria a sus intereses actuales. Mienten con descaro, y hay que mostrarse misericordioso con los que mienten, pues ignoran hasta donde pueden llegar con sus mentiras. Daños y perjuicios colaterales.

Durante estas fechas postreras, en una comida con viejos amigos, tuve el dudoso placer de escuchar como le contaba un colega a su hijo ventiañero, sobre los días feroces del franquismo, cuando cayó en manos de la policía secreta y le metieron quince días preso en la cárcel Modelo de Barcelona. Que ofensa para los que pagaron condena, para esos que jamás le dirían a sus hijos dónde dormían cuando no lo hacían en casa.

Que decadencia tan grande el verte abocado a contar semejante patraña en busca de la admiración de tu propio hijo. (Sé de buena tinta que la historia es absolutamente falsa) Que vacío más grande.

También hablé por teléfono con familiares y amigos, activos izquierdistas que conducen el último 4X4 de la Mercedes, otros le prometieron al niño, después de hacerse el Rey Mago a través del auricular del móvil, los regalos más espléndidos del mercado, pero que llegada la hora ni siquiera se acordaron de mandar la felicitación de Navidad. (¿No saben que los niños viven en el país de las fantasías y que, por desgracia, creen a los adultos más payasos? Claro que si. Ocurre que el culo del adulto se antepone a todo, incluso a las ilusiones infantiles, pues hasta con los más pequeños, benditos e inocentes, se explayan contando lo guapos e inteligentes que son)

Conozco a un padre, del equipo de baloncesto del niño, que a falta de material para el diálogo, me enseñó los zapatos que le trajo Santa, 200 € dijo le costaron (Producirán música en lugar de mal olor, pensé), y aprovechando la inercia del tirón, me contó (En números) las importantes cifras de lo que se gastaron en regalos de marca para su prole.

Es fácil echarle la culpa al poder, pero y nosotros,… ¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿En que nos estamos dejando convertir?

Bipolaridad, no nos interesa mostrar nuestras debilidades, la sensibilidad, la solidaridad, el compañerismo. Nos pone más mostrarnos en números y propiedades, en marcas y nóminas. Porque sufrimos dos personalidades distintas: La verdadera y la que intentamos vender.

Mentimos como bellacos para dar una imagen de carismáticos, inteligentes, cultos, experimentados, y sobre todo nos las damos de solidarios y filántropos; para ello necesitamos del consumo, pues somos el resultado final del producto.

Otro amigo me dijo, ¿recuerdas aquellos tiempos cuando hicimos esto y lo otro? Atónito descubro que su memoria no es leal a la verdad, aunque no es exactamente así, pues es leal a su dueño, quien la esculpe a su antojo para contar lo fantástico que fue aquello, lo bueno que fue él, las cosas que hizo. Lo cuenta con una convicción que me produce pavor. Sobrepasa la mentira y construye un pasado ideal, para envidia del más puesto.

¿Cómo alcanzar un consenso con alguien que se inventa unas mentiras en las que luego creer? Castillos en el aire donde vivir ¿Cómo confiar en quien miente para ganarse la confianza?

Este pandemónium (Baile de Brujas), no sólo afecta a los políticos o banqueros que la utilizan para sacar tajada. Hoy afecta a los ciudadanos, a los vecinos, a los amigos, a los familiares. Con ánimo de impresionar, yo hago, yo tengo, yo soy, no te preocupes, yo te haré, yo hablaré por ti, yo te ayudaré. Falso, en cuanto se dispersan los efectos de la vanidad junto con el subidón del momento, cuando deje de ser escuchado con atención, sus palabras quedarán en aguas de borraja. A pesar de que nadie les pida nada, ellos no logran contenerse a la hora de vender humo. Aún a sabiendas que terminarán por ser descubiertos. Da igual, vendrán otros. Son el grueso de la sociedad. Timadores y timados. No los necesitamos; da igual, vendrán más. Nadie les necesita, pero como las brujas, haberlos hay que haberlos, y hailos.

Por desgracia es un producto generacional, siempre hay algún pardillo con problemas, no importa de qué tipo: lo solucionaremos, prometerán entre sonrisas burlonas.

Es como aquel chiste del Perich que decía algo así como: Para que veas que soy buen tipo, no te presté los diez mil que me pediste cuando los necesitaste, pero hoy he venido a tu entierro.

29 comentarios leave one →
  1. 26/05/2011 23:21

    Si no te estamos acosando con emails para que vuelvas es porque sabemos que andas liados en otros menesteres más importantes que sino…

    Besos de buenas noches para el escritor.

    Mua

  2. 25/05/2011 10:52

    Vivo inmerso en el trance existencial que representa escribir. Pero no escribir por escribir, sino escribir para que nigún académico pueda morderme en el cuello, escribir contando cosas además de esgrimir una prosa amena. Escribir para intrigar y perturbar. Y como no, inquietar. Imagínese eso bien puesto, con su sintaxis verborreica entre la oración y la cháchara canallesca.

    De aquí mi poca inversión en el Blog (Tampoco es que haya recibido muchos mails pidiéndome que vuelva (Un par. Todo a de decirse))

    Pero si se trata de viejos amigos, De vuelta, siempre habrá un rincón en esta celda que vaga sin rumbo por el firmamento de las letras.

    Saludos recibidos, aunque con queja por el excesivo calor fuera de tiempo y de lugar. Pues, como quijotesco que soy, la alta temperatura es uno de mis enemigos más crueles y enganchosos. Buscaremos la brisa a golpe de molino galáctico.

    Gracias por su visita, siempre bienvenida.

    De Ida y Vuelta con Derecho a Merienda

  3. 24/05/2011 21:22

    De vuelta.
    Veo que sus relatos siguen siento tan inquietantes como de costumbre.
    Saludos primaverales.

  4. 21/01/2011 4:27

    Jamás se me habría ocurrido que se rodara en España!!! Magnífico.

    Mr. Eastwood es supremo, en efecto. Ahora que lo mencionas, sí he visto pedazos de Harry el Sucio en TV, pero no es tan joven como en ésta. No he visto tantas películas suyas como para estar de acuerdo con lo que dices en tu segundo párrafo, pero lo haré…. absolutamente. En todo caso, y quizá lloviendo sobre mojado, lo que quise decir en el comment anterior antes de irme por las ramas es que la clase de Bueno que es Blondie, es lo que es realmente ser bueno. No la imagen santurrona, sacrificada y tonta que nos venden de niños.

    我愛你

  5. 21/01/2011 1:07

    Anne me ha robado no las palabras pero sí la idea de lo que iba a decir.El consumo rellena agujeros.El consumo es una tirita que tapa nuestras vergüenzas. Cuando digo consumo se ha de entender no la adquisición de algo que nos hace falta sino precisamente lo contrario.El consumo como cualquier otra droga nos permite la huida. Huir no tiene por qué estar mal hasta que deja de ser una elección y se convierte en la única salida, la escapatoria de la nada que nos consume.Cuando yo hago que algo me sea necesario no hay problema, cuando algo se me hace necesario estoy dejándome, y digo dejándome. dominar por cantos de sirena que de antemano sé que no existen. La tirita no cura, tan sólo tapa la herida.
    Del hecho de que halla inocentes víctimas de engaños, que las hay, no se infiere que todos lo seamos. Dar a la publicidad, por ejemplo, el poder de engañarnos a todos, es totalmente desproporcionado. La publicidad, decía, trata de seducirnos y gran parte de nosotros está deseando ser seducida. En fin, se lo ponemos demasiado fácil. Me niego a pensar que el seducido está libre de responsabilidad en lo que le ocurre.
    El bueno, el feo y el malo están condenados a entenderse.Tomados de uno en uno no son más que estereotipos. El cine se lo puede permitir. Cada uno de nosotros ha de luchar para que los tres convivan dentro de uno.En la medida en que seamos más cuerdos, más racionales, más éticos y responsables el bueno aflorará por encima de los otros.

  6. 20/01/2011 20:16

    El Bueno, el Malo y el Feo, así se estreno aquí, spaguetti wester rodado íntegramente en los páramos de Almería, España. Supremo Clint, El Jinete Pálido, supremo Clint Eastwood Harry el Sucio, Supremo Mister Eastwood como director, desde Bird o Sin Perdón hasta las bélicas sobre Banderas y Cartas, supremo pianista de jazz.
    Encuentro que Clint Eastwood en su trayectoria de como director de cine, en sus últimas películas donde se sopesa la la balanza más allá del bien y del mal, se ajusta más como persona en busca de respuestas que lo que dicen sus trabajos, que es mucho y bueno.

    De Chinita nala, tu no sabel difelencial china japón.
    Kissss Abraçada
    PD Tengo 20 ms para leer, jajaja, no voy a tirar mi tiempo por la borda,
    PDD De aquí a 15 ms estoy durmiendo (o dormido) delante de la tele.

  7. 20/01/2011 19:17

    Lo que voy a escribir, aparentemente no tiene nada que ver con esta entrada, pero como yo lo veo, sí tiene bastante que ver. Tenía que haber escrito un post, pero como no tengo blog, tendré que escribirlo aquí, con la venia del dueño de casa….

    Por primera vez en mi vida, he visto un western. El bueno, el malo y Eli Wallach.

    Por primera vez en mi vida, he visto actuar a un bello y elegantísimo Clint Eastwood joven.

    Estoy en shock, por él y por la película entera.

    La película fue para mí como si se desarrollara en otro planeta… El Malo, claro, era inconfundiblemente malo (y feo también). El Feo… bueno, pobre Eli, era más repulsivo que técnicamente “feo”. Bueno no era, pero tampoco parecía tan “intrínsecamente malo” como Lee Van Cleef. Y El Bueno… bueno, era más buenmozo (no sé cómo llamarle, lindo o bello me suena raro) que bueno, en mi humilde opinión. O, al menos, más Bello que lo que se entiende hoy en día por Bueno. Quizá todo se deba a un problema de traducción. De acuerdo al título original de la película, Il buono, il brutto, il cattivo, el término “brutto” implica maldad y/o fealdad y “cattivo”, implica maldad pura, así se explica esa parte.

    Pero semántica aparte, hoy en día, los tontos son los buenos. Son como “el feo” de la película: todo les sale mal, son ridículos, pero se autoconsideran ángeles de luz. Los malos, en el fondo de sus negras entrañas, también se autoconsideran la personificación de la virtud, actuando siempre por el bienestar de algo o alguien, o “para darla una lección” a alguien “que se la merece”… Y cualquier cura (que se suponen los expertos en bondad) ¡llamaría cualquier cosa menos “Bueno” a Clint Eastwood en esa película! El binomio bueno-listo, parece haberse extinguido en algún punto de la historia, tanto de las películas, como de la vida.

    Sin embargo, Bueno (u honesto/ético, si a alguien le molesta el término) – Responsable – Cuerdo/Listo – Libre – Capaz, son, en realidad, inseparables. En teoría y en la práctica. Y viceversa.

    No se puede ser irresponsable y capaz, sólo basta considerarlo por un momento. O irresponsable y libre. O irresponsable y cuerdo y capaz…. No se puede ser malo y cuerdo. O malo y libre, en realidad. Sólo en apariencia.

    Naturalmente, de nuevo, como apuntaba Mr. J., no hay negros 000000 ni blancos ffffff en la vida, sólo en diseño web. Pero hay escalas. Y en la medida en que somos más racionales/cuerdos/listos, somos más capaces, más éticos, más responsables y más libres. Y, nuevamente, viceversa.

    Preciosa la chinita.

  8. 20/01/2011 15:34

    Se me olvidaba, me encanta el oleó. La cara de la niña con mirada perdida dice más que mil palabras!

  9. 20/01/2011 15:30

    Menudo debate y me lo había perdido por despistada! El consumo es una medicina contra la nada existencial, se compra para rellenar el agujero, para no pensar.La gente no quiere pensar con hondura, solo quiere soñar en bienes de usar y tirar sobrevolando la cutrez ambiental y las cabezas de sus hijos cuando están dormidos. Edu, novela de terror asegurada.
    Un abrazo,
    PS. Confieso haber mentido por defecto a mis hijos!

  10. 20/01/2011 10:14

    Decir que no somos responsables, que los que caen en el cepo son responsables de sus propios errores, es, según mi opinión, decantarse hacia lo fácil. De hecho hoy tenemos un ejemplo de lo que implicaría razonar con la verdad por delante. wikileaks rompe con las reglas y de repente, ¿Qué pasa? La verdad escuece a los líderes, a los poderosos, a los dioses. Y estos, a su vez, qué hacen, criminalizan a la verdad. Acosan a los percutores de la verdad. Julian Assange es el ejemplo más claro. Creo que hoy han detenido a un banquero por denunciar las cuentas secretas de los malos más malos del planeta que además se hacen multimillonarios con sus injusticias más terribles. ¿Cómo podemos explicar esto a la juventud que sube? En Haiti, vuelve Baby doc, no siendo suficiente con salir cagando leches del país, hace 25 años, por crear una dictadura para enriquecerse él y su familia, hoy vuelve al país con la misma intención. Hay que ver las imágenes de los seguidores (Jóvenes la gran mayoría) frente al hotel donde se aloja, vitoreando su nombre como si se tratara de un revolucionario histórico. Bendita incultura, suprema ignorancia.

    Si bien lo peor no es que los afectados por la verdad se defiendan a base de mentiras y fraudes, lo triste es que haya gente que, siguiendo el camino trazado por los malos, especulen sobre la labor de este informador nato que es Julian Assange. Especulaciones con palabras de otros en la boca, especulaciones ligadas al miedo, el arma más común: Este loco ha iniciado una guerra, este descerebrado a incitado a los árabes, a los judíos, a los indios, al terrorismo, etc. por que no se pueden decir según que cosas. Entonces, ¿es un Delincuente por enfrentarse a la mentira? ¿Por trasmitir la verdad a los sordos y ciegos? ¿Por denunciar el trato que dan los gobiernos a sus súbditos? Pues si, y este es el pago que recibe, el acoso y el abuso del poder.

    Irresponsable le llaman, por saltarse el muro del fraude y entrar directo a por los que nos engañan. Dicen, también, que con su actitud provocará nuevos enfrentamientos entre ciertos países.
    Los medios nos previenen contra la verdad como si nos previnieran de un cáncer.

    Hitler fue elegido democráticamente gracias al despliege de propaganda y publicidad que aconteció a su favor. Eso es un hecho histórico. Entonces, los que diseñaron las campañas del peor dictador de la historia reciente, ¿Fueron inocentes o culpables? ¿Fueron estos diseñadores instigadores de los exterminios? Creo que podían elegir, y eligieron seguir vivos a costa de la muerte de millones de personas. Sin pegar un tiro.

    ¿Quien es el homicida? ¿El perro o el amo del perro? ¿Muerto el perro se acabó la rabia? Por supuesto que no, el pobre animal ha sido adiestrado por el cabrón del dueño, a quien la rabia le sale por los ojos. Pero lo más fácil es eliminar al perro, no sea que nos muerda su dueño.

  11. 20/01/2011 0:17

    Oh Dios míiiiiio!!!! Qué ha pasado aquí?!?!?!?! Remodelaste la madriguera y me ganaste!!!!!! Wow! Me encanta. Se ve fabulosamente bien. Profesional y todo eso. Estoy sorprendida, pensé que NUNCA dejarías a Kubrick! Y esta plantilla en particular me encanta. Tengo que dar un tour por toda la casa, ver las habitaciones y el patio de atrás y eso, pero así a primnera vista, me gusta mucho…

    A lo que vine:

    Sirenita, no puedes tener más razón en lo que dices. Es exactamente así. Sin embargo, como plantea explícita o tácitamente tu padre no-lobo, la verdad es que somos responsables por nuestras mentes, nuestros pensamientos (o la falta de ellos), por nuestros cerebros y hasta por nuestros padres. Por nuestras sociedades y por nuestros gobiernos y sistemas, al igual que por nuestro planeta.

    Somos responsables de no saber. De ignorar. De estar desinformados. Si no fuera así, jamás podríamos aprender, conocer, saber o informarnos. Jamás podríamos ser mejores.

    Un objeto no puede ser responsable de lo que nos ocurra. Ni un “sistema” ni una profesión, tampoco. Somos cada uno de nosotros y esa es nuestra única esperanza y nuestra gracia salvadora y liberadora a la vez.

    Los publicistas, a su vez, son responsables de su propia honestidad o deshonestidad.

  12. 19/01/2011 22:11

    Cierto es que nosotros somos los consumistas. Mi opinión sobre la publicidad (no voy a hablar ni de farmaceuticas, ni abogados ni el resto de profesiones que mueven el mundo y el dinero) solo de la publicidad.
    En si, si vuera honesta no tendría nada de malo. Si sólo te presentara el producto tal y como es y sus caracteristicas bien. Pero yo la he visto desde dentro, desde el Marketing, desde la traducción de códigos.
    Es retorcido a más no poder como una palabra clave o una imágen nos entra en el cerebro y como es interpretada por el mismo. El resultado es la compra. La estrategía es insuperable si sabes a que segmento del mercado dirigirte cuales son sus puntos débiles y fuertes, necesidades, costumbres y gustos. TODO eso se analiza en beneficio de la empresa. El consumidor final muchas veces no sabe ni porque consume determinado producto, y lo más grave es que ni se ha enterado de como ha entrado esa supuesta “necesidad” en su cerebro.

  13. 19/01/2011 17:18

    Hay algo que anda mal, o muy mal conmigo…. no puedo estar más de acuerdo con el viewpoint jusamawiano en esta ocasión. Es tan grave, que hasta sentí el impulso de aplaudir al final, antes de la PD.

    Por otra parte, en favor del lobo original, debo decir –como hemos conversado ya otras veces– que hay profesiones, quizá es mejor llamarle ocupaciones, que de por sí son bastante nefastas. Son aquellas cuyo ingreso o beneficio es directamente proporcional a la magnitud y profundidad de la miseria humana y cuyos practicantes NO están interesados en realidad en ayudar a que tal miseria deje de existir, digan lo que digan. Ejemplos obvios, la industria farmacéutica, el periodismo, las pompas fúnebres…. y, con ciertas honrosas excepciones, la medicina y sus adláteres, las leyes y la publicidad.

    No tendría que ser así, pero por el mecanismo descrito en el comentario anterior, al final, el dinero en cantidades escandalosas que se mueve por esos corredores corrompe a sus “profesionales”, mientras menos éticos, más rápido. Pocos se salvan. Muy pocos.

    Es muy fácil concluir, entonces, erróneamente, que el dinero o las posesiones (o, para los fines, el consumo), incluso el poder, son malos en sí, porque observan sus efectos negativos en tantas personas. Hay escuelas filosóficas, religiones y hasta movimientos políticos y de masas que pregonan a los cuatro vientos las “virtudes” de la pobreza, la indigencia, la debilidad, la humildad, el sacrificio… hasta la náusea. Y muchos, millones, han caído y siguen cayendo en sus redes, con cada generación.

    Pero nadie osa mirar al interior de esas personas corrompidas, muchas de las cuales dejaron ya de ser personas hace tiempo, para convertirse en autómatas…. Cuando lo hacemos, vemos un cuadro patético y desolador de debilidad de carácter, irresponsabilidad, falta de principios y de ética, ignorancia, estupidez (van todas de la mano) que ya existía previamente, mucho antes de que el dinero o el poder hicieran “su trabajo” con ellas.

  14. 19/01/2011 15:20

    PD: Me da envidia saber que todavía estás en la mitad del viaje, siento celos al saber que cada noche te acuestas con Orah.

  15. 19/01/2011 15:18

    Partamos de la base de que no todo es negro ni blanco. Partamos de la base, también, de que yo no defiendo la publicidad. Lo que cada vez me molesta más es comprobar que el responsable de todo lo que nos pasa siempre es otro. Entes concretos como Zapatero u Obama, entes menos concretos como el puto alcalde o el cabrón del profesor, entes abstractos como el estado, la sociedad, el mundo en que vivimos, la publicidad o la seguridad social. En fin, me da lo mismo, a veces hasta el mismo dios o steve jobs, que es lo mismo y a quien dios de salud, es el responsable de que yo no tenga un teléfono Tony con salvapantallas personalizable y bluetooth a la carta. Trabajo con jóvenes, es verdad, y lo mismo que algunos de ellos sufren exactamente lo que tú comentas, hay otros tantos, si no más, que son absolutamente responsables de lo que les pasa.
    El desinterés que sienten por todo, la abulia colectiva en la que malviven hacen de ellos las perfectas víctimas no ya de pérfidos publicistas que les engañan sino de cualquier objeto que brille ante ellos.
    La gente no lee porque no quiere, ve cinco horas la televisión al día porque no tiene, literalmente, otra cosa que hacer, compra Nike Yuti Boti, no por la publicidad sino porque la tiene su vecino, no paga el colegio pero se endeuda hasta las cejas por comprar un modelo de coche que no le hace falta en absoluto, no estudia porque es incapaz de hacer un esfuerzo, no elige porque elegir es duro e implica renuncia en muchas ocasiones.
    Los niños, sí es cierto, pueden ser, en un principio víctimas de este mundo de artificio y felicidad enlatada, pero los responsables de que estén agustito(perdón por el diminutivo) en ese mundo de luces y colores somos sus padres que no jugamos con ellos, que les enchufamos a la wii, que les compramos zapatillas adadis (esto no es una errata, yo las he visto)que permitimos que su lugar preferido de ocio sea un centro comercial, que les compramos un móvil al año, que les compramos ipods, ipads, ipeds y ipuds para que chateen por el tuenti , que les llevamos 153 veces a disneylandresortparis, que permitimos que vean exclusivamente disneychannel y que les reímos la gracia cuando nos dicen que su lugar preferido del mundo es Malibú donde, evidentemente nunca han estado.
    El consumismo que nos rodea es deleznable, cierto, pero el consumismo no es el hombre del saco que se inmiscuye en nuestra feliz vida de casa de la pradera, el consumismo es alentado por multinacionales y publicistas sin escrúpulos, cierto, pero el consumismo existe porque existen ávidos consumidores que somos, lamento decirlo, nosotros.

  16. 19/01/2011 8:21

    Voy a romper una lanza a favor de las víctimas potenciales que no saben que lo son. Lo que me asombra un poco es que, Jusa, trabajando con chavales no abogues por ellos.
    Recuerdo que de niño, hace muuuuuuchos años, cuando empezaba a fumarme los primeros pitillos, mi padre tenía a bien anunciar: El que fuma es porque quiere. Con esta máxima he visto engancharse al tabaco al 90 % de mis amigos, morir al 40, si cabe, y dejar el vicio a un 10% si llega.
    El hombre Malboro, el que años después murió de un cáncer de pulmón, eso si, a escondidas del gran público.
    Quiero ir a parar a que cada vez es más difícil entender la publicidad como medio, hoy la publicidad es asumida como forma de vida. La gente joven, el X%, no sabe que existe otro mundo, el mundo real, dejan que la televisión les guíe, no quieren saber nada de sus mayores pues sus mayores no están representados en la publicidad, a no ser como antiguallas sin valor.
    Se mueven por internet, donde son libres de opinar y escuchar las opiniones del enemigo camuflado en la piel de oveja. Donde un mundo nuevo se explaya a sus pies, un mundo de colores y mucha comunicación
    Debe de ser complicado venir a un mundo donde todos esperan sacar tajada vendiéndote la felicidad en tubo.
    Pero como defenderse de ello, no todos los jóvenes tienen la capacidad de poner en duda la cuestión. Hoy los inmigrantes adolescentes, la mayoría, se creen con el derecho inexorable de un reproductor DVD, un Ipod, un Iphone, un carro tuneado, con equipo de música. Y ya está, no piden más. Y esto ya le va bien a la parte del sistema que vive y amasa dinero a su costa.
    Es cierto, son ingenuos, pero ¿son culpables? Acaso lo somos nosotros quienes también picoteamos el escaparate con la excusa de saber de qué va el meollo. ¿No nos compramos tecnología que no necesitamos para nada o que va resultar obsoleta en un par de años? ¿Y para qué?
    La publicidad, (Hablo con experiencia como diseñador publicitario) jamás sufre crisis, siempre hay quien tiene algo que vender, lo que sea. Y tendrá éxito a medida del éxito que tenga a campaña publicitaria.
    La publicidad distorsiona los caminos hacia la felicidad, confunde y engaña. Para cada cuatro publicitarios calentándose el coco para vender un producto habrán miles, o millones de personas que creerán en él. Les vaya como les vaya todo cambiaría si tuvieran el poder para adquirir un IPad, un BMW o unas Nike Air Bota que Bota. Y qué culpa tienen, si no han tenido ni tiempo ni tutores que les prevengan. Si la sociedad adulta va a remolque de las nuevas tendencias, como va a hacer para proteger a sus polluelos, que serán sus clientes potenciales en unos pocos años, sería como echarse piedras al propio tejado.
    Son las víctimas colaterales de los bombardeos, siempre ocurre así. Para que ganen unos pocos han de palmar unos muchos.
    Qué va a ser de ellos sin filosofías claras, sin humanidades, sin aprender a escoger, a diferenciar el bien del mal, si ya les están adiestrando para ser unos buenos consumidores. Si la publicidad ya les pone la respuesta en la boca, para ser rebeldes, distintos, triunfadores por oler mejor que otros, felices por tener más que su vecino, un Mercedes a los veinti-pocos.
    El consumidor tiene su cuota de responsabilidad, cierto, siempre y cuando tenga la suficiente capacidad de distinguir lo bueno de lo malo. Y si nadie les alerta sobre esta sutil diferencia, se inclinaran hacia lo más colorido, popular y moderno, o sea, caerán en el error, y lo peor es que encima se les culpara por ello.

    PD Jusa. Excelente La Vida Entera de Grossman, casi voy por la mitad y me falta tiempo para leerlo como quisiera.

  17. 18/01/2011 23:51

    No, la publicidad trata de seducirnos.El seducido tiene su cuota de responsabilidad. No podemos ser adultos para unas cosas y pobres niños ingenuos para otras. El que pone todas sus esperanzas de felicidad en el objeto deseado es que no tiene otro sitio donde ponerlas. Ese es el drama.

  18. 18/01/2011 21:58

    J es lo que nos vende la piblicidad y es la base sobre la que se asienta el marketing de cualquier empresa: decirle al consumidor que al consumir nuestro producto su nivel de felicidad se disparará!

    y si pueden colar imágenes de tu familia siendo feliz al adquirirlo mejor que mejor… las mentes ingenuas caen como moscas.

  19. 18/01/2011 14:54

    El problema del consumo es que ponemos en él la esperanza de la felicidad. Esto, desde mi punto de vista, es lo patético. Quien puede consumir y encuentra la felicidad en lo adquirido es, a lo sumo, un perfecto idiota. Lo terrible es que quien no puede consumir imagina que la felicidad está dentro de un ipod y sufre desesperadamente por no tenerlo, odia al que lo tiene y es capaz de matar por uno color fucsia.

  20. 13/01/2011 15:04

    Comprenderás que el tema que tratas nos distrae del óleo.
    cojonudo por cierto sobre todo las plumas que flotan en el aire y las nubes que parecen de algodón de azúcas🙂

  21. 12/01/2011 17:33

    Cojonudo el oleo, los colores sangre, el vínculo con la representación del consumismo, la compradora contra viento y marea. La modernidad de la vestimenta, la delicadeza del pincel con el personaje, la geometría cronológica del entorno.
    Estás hecho un artista.

    Moi

  22. 12/01/2011 17:10

    Corazón mío, el comentario anterior salió un poco divagante, aclaro algunos puntos mínimos:

    Las personas que no he tenido el deshonor de conocer son aquellas que describes que le mienten a sus propios hijos inventando inexistentes aventuras en sus aburridas vidas. Esas que te dicen, orondas, lo que pagaron por un regalo antes de que lo desenvuelvas. Las que no son personas sin el último grito de la moda en ropa, perfumes y aparatos. Como te decía, sé que existen, pero nunca he visto una en carne y hueso.

    El consumo no tiene en sí nada de malo, desde el punto de vista del consumidor. Consideras que necesitas algo, vas y lo obtienes. Algo tan simple se transforma a veces en un vía crucis, una odisea o un Waterloo… pero la simplicidad del consumo es esa.

    Agradezco la historia de terror que me cuentas de los chips en las impresoras y otros aparatos, responde a muchas preguntas que siempre me hice. Soy nieta de mi abuela y en sus tiempos, las cosas funcionaban toda una vida; una nevera, por ejemplo. Yo sigo esperando que lo hagan, pero no lo hacen. Las cosas me duran a mí en general más de lo esperado por los fabricantes, pero sigue siendo mucho menos de lo esperado por mí. Gracias a ti, he visto la luz sobre ese aspecto. Lo que cuentas, de la forma en que lo cuentas, suena completamente fatal, pero suena lógico dada la falta de ética que nos envuelve a todos por los cuatro costados.

    Aún así, considero que el mantener la propia ética e integridad, es la única salvaguarda –por improbable que suene a primera oída– ante este “Nuevo Orden”.

    Sirenita, los caprichos son tan válidos como las necesidades, en mi humilde opinión. Nuevamente, lo importante es saber en todo momento qué estamos haciendo. Lo malo en un caso así sería negar que es un capricho y tratar de hacer parecer (no sé para qué) que es una necesidad.

  23. 12/01/2011 10:52

    OLÉ mi padre!! que orgullosa estoy de ti =)

    Lo del pacto de las muiltinacionales eléctricas creo que a estas alturas no sorprende a nadie ó ¿si?

    En fin. Yo he confesado mi pecado, sé que formo parte del sistema y que consumo por necesidad y a veces por capricho. Capricho que me permito y que me hace sentir menos culpable es solo en la ropa. Aparatitos electrónicos ni loca, a parte de que emiten una radiación importante su bateria contamina que no veas al reciclado.

  24. 12/01/2011 10:23

    Micro, no creo que vayas sobrada de filosofía popular, sino todo lo contrario, vas armada de dicha filosofía, y es una virtud a envidiar. Las dudas que te rondan son las dudas que nos rondan, que nos inspiran a expresar lo que nos hacen sentir a través de la escritura o el arte.
    Lo cierto es que, como bien dices, el consumo nos quita de pensar, el consumo nos hace darle al coco en busca de una justificación racional, para excusar que dejamos de luchar por el libre pensamiento y vamos tras la tropa, la mayoría de veces, sin nada que contrastar.
    La humildad nos hace grandes, la humildad nos casa con la verdad, la humildad en las cosas que hacemos con desinterés las buenas acciones que no le contamos a nadie; Cosas ajenas al consumismo, llenan más que el consumismo.

    Verdad es Piper, se luchó muchísimo, pero de nada sirvió, porque estamos acostumbrados a la imprevisión, no invertimos nada en prevenir y así nos va. Déjame que difiera de tus palabras cuando te refieres al reajuste, que sería, si no lo entiendo mal, te refieres a la refundación del sistema con algunos ajustes.
    Creo que fue el sistema al completo que falló. El que perpetuó, con finísima ironía, la diferencia de clases. Hoy vuelvo a ver los mendigos que veía de niño, en épocas de Franquismo y fascismo, durmiendo en las calles, revolviendo las basuras y acosados por la policía (Más de la mitad no quieren ni oír hablar de los Servicios Sociales: Corrupción) Pero los que siguen arriba no sólo ganan más, sino que ganan cifras desorbitadas, ofensivas para los trabajadores y gente de la calle que hoy son tratados como animales de carga.

    Estos días estamos oyendo las nóminas que se llevan a casa los expresidentes de gobierno, además de la generosa prejubilación por cuatro años de legislatura. Si tenéis tiempo investigar cuánto gana el ex Aznar, insultante con los tiempos que corren.

    Estoy completamente de acurdo contigo Universo, en una burbuja. Si no conoces gente como la que tercian en mis textos no sé dónde vives, pues mi santa trabaja con varios paisanos tuyos (De la Republica), y ellos si conocen a estas personas, luchan contra ellas a diario para que nos las esclavicen como antaño hizo el hombre blanco.
    ¿Crees que el consumo no tiene nada de malo? Te cuento porque lo tengo fresco en la mente, pues hace poco vi un documental en la tele sobre el tema.
    Existe un pacto entre ciertas multinacionales para que los aparatos tecnológicos que adquirimos tengan fecha de caducidad, pero eso es programación, pues los aparatos en si doblan o triplican su vida funcional.
    Philips hizo un convenio con otras eléctricas para convertir sus bombillas con duración para 25 años en 5, de esto hace 30 años. 30 años que podíamos haber ahorrado en energía, logística, transportes y medioambiente,
    Las impresoras Epson llevan un chip que las hacen dejan de funcionar a los cinco años, si se lo quitas, funciona hasta el juicio final de las impresoras.
    Si sintetizamos el tema en tener o no tener nos desviamos del tema principal, al menos de lo que intentaba explicar, En qué nos estamos convirtiendo “sin darnos cuenta” o “creyendo que nos damos cuenta y que todo va por su camino” Nos acomodamos a eso para no tener que rebatir ni batallar, pero es como la canción aquella que dice: quien cuenta sus alegrías no comprende al que sufrió.

    Salut i poder para los Pobres del Mundo

  25. 12/01/2011 1:09

    A veces pienso que vivo en una burbuja como la de Michael Jackson. Las personas que describes, no he tenido el deshonor de conocerlas personalmente. ¿De dónde las sacas? Sé que existen, porque he leído infinidad de reportes de viajeros y exploradores fuera-de-la-burbuja y no tengo por qué dudar de sus historias verídicas…. pero nunca los he visto con mis ojos, en serio. ¿Engañar a sus hijos con aventuras inventadas? Wow! ¡Digno de premio Nóbel.

    Ya ves, me he perdido del circo, aunque no, nunca me gustó el circo en realidad, desde niña…. la parte de los trapecios me daba pánico y vértigo, los payasos me parecían patéticos, sufría por la suerte de los animales que imaginaba maltratados y hambrientos a pesar de las luces y las lentejuelas…. en fin. Mi abuelo siempre me llevaba en septiembre. Ahora creo que a él tampoco le gustaba, pero pensaba que a mí sí. A mí no me gustaba, pero me hacía ilusión ir con él…. al final sufríamos ambos, innecesariamente. Eso es amor.🙂

    Bueno, me fui por las ramas. Pues te decía que creo que me he perdido del circo. Pero no, no me he perdido de nada.

    Por otra parte no te dejes engañar, my love. El consumo en sí no tiene absolutamente nada de malo. Lo único deleznable es no saber quién o qué eres ni lo que estás haciendo ni por qué.

    Es como los vegetarianos…. Si te vas a comer a los animales, cómetelos sin remordimiento o decide no comértelos, pobrecitos. Los cristianos lo solucionaron muy convenientemente: “Dios creó a los animales para servirnos de alimento”. Amén. Otros piensan otra cosa y sufren… Yo pienso que las cosas, el Universo físico, vaya, los objetos están ahí como los animales –con la diferencia que en el caso de las cosas estamos conscientes de haberlas creado nosotros, no Dios– para ser vistas, admiradas y utilizadas. Para eso son.

    Lo racional y lo justo y lo necesario es que cada quien tenga lo que necesita. Porque ES CAPAZ de producir lo necesario para tenerlas. (Al igual que otras mucho MÁS importantes que las cosas materiales). Esto nunca ha sido posible. Eso está mal, muy mal. No las cosas. No el que quien pueda tenerlas, las tenga. Está mal que haya quienes no pueden. Eso es lo que está mal y tiene que cambiar.

    Si no lo hemos cambiado hasta ahora, después de miles de años de civilización, yo me atrevería a jurar que hemos buscado la causa donde no está. Asumir responsabilidad total (no culpa) por nuestra propia condición, cualquiera que esta sea es la única gracia salvadora que tenemos como especie. Nada más puede impedir que vivamos día y noche en el infierno de la impotencia y la inconsecuencia. Es lo que nos convierte en amos de nuestras acciones y nos libera del yugo de la condición vitalicia de víctimas de un sistema sin nombre ni apellido.

  26. pipermenta permalink
    11/01/2011 23:56

    Tenemos lo que nos merecemos. Es verdad. Se luchó mucho por llegar hasta dónde estamos, es decir al mundo materialista y consumista del que se sustenta el capitalismo. Quizá sea necesario un reajuste del sistema, pero creo que vamos demasiado deprisa y no existe tiempo material para pararnos a pensar en qué nos han convertido.
    Estas últimas fiestas navideñas han sido lo que han sido siempre. Un roto en los bolsillos. Pero existe algo muy curioso. Ya no sabemos qué regalar. Todo se va de madre. Incluso los buenos deseos. Sé de gente que olvidó a otras gentes que ahora, en este preciso momento, lo están pasando mal. ¿Pero a quién le importa? Como el pasado. ¿A quién le importa un pasado que puede cambiarse por uno nuevo? Las historias varían según quien las cuente. Porque cada cual tiene su propia novela de lo que fue.
    Has tocado muchos palillos, lúcido Eduard, tantos que es casi imposible seguirte. Buenas reflexiones tras la resaca navideña.
    Por cierto, el humo es lo que mejor se vende hoy en día.
    Un saludo, camarada.

  27. 11/01/2011 18:16

    A veces Eduard pienso que estamos en el mundo para hacer bulto, que este funcionaria igual de bien o mejor sin nosotros. Sin embargo en el fondo siento que no es así, que no solo estamos para ocupar espacio sino para dejar huella que sirva para hacerlo mejor. Y entonces miro el entorno y me vuelven a entrar dudas porque lo que veo no es ni de lejos lo que uno espera de un ser que piensa, que reflexiona y que intenta hacer algo con su vida.
    En fin que no sé si nos estamos aborregando porque durante un tiempo fueimos libres y a alguien no le gustó y por esto no da pan y circo, para que nos olvidemos de pensar y nos dediquemos a consumir, aunque sea a costa de no ser nada en el mundo.
    Salut
    PD: no sé si estoy demasiado filosofa de ir por casa y se me ha ido la neurona por los cerros de Úbeda.

  28. 11/01/2011 13:03

    Mihijita lobezna, tu sinceridad me desarma al tiempo que habla de ti, a quien como mínimo acompaña la honestidad y el buen humor. También nos da la razón a ambos, es difícil escapar, casi imposible.

    Si algún día decido ir a Madrid de compras no dudes de que te llamaré para ir juntos.

    Por otro lado, cierto es que es menos tóxico que beber o drogarse (Si es que no es lo mismo) aunque igual de adictivo y nocivo, y cuenta con la temporada de rebajas; si esto lo hicieran los narcos otro gallo cantaría. Con esta tontería acabo pues.

    PD Me estoy elaborando unas zapatillas con esparto y suela de neumático recauchutado. ¡¡Abajo el consumismo!!

  29. 11/01/2011 12:00

    Haberlos hailos y en todas las esquinas!!!
    Somos el resultado final del producto!!

    Viejo yo que quieres que te diga si acabo de llegar si esto es como el mar…(cito a Fito porque no sé que puedo decir).

    Los que presumen de tener esto y aquello no hacen más que mostras sus carencias emocionales y espirituales. Creo que con esto lo he resumido todo.

    Es triste pero te voy a confesar una cosa: ahora mismo la única alegria que tengo es la de comprar, me hace feliz al instante y porqué? porque me falta algo fundamental que cuando lo encuentre acabará de cuajo con mi vicio (controlado claro esta porque no gasto más de lo que gano)
    Triste y patético pero real. Cada uno tiene su vía de escape…Algunos se inventan una realidad que acaban por creerse para evitar afrontar la suya propia. Jajaja el ser humano me produce cada vez más lástima y a la vez empatía.

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