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▶ Sopa de Caballo/2

24/01/2011

Ilustración EB / Reposición Cuento Serie El Vertedero

Eh Bicho, ¿A cuánto sale un gramo de este material? Bah, yo podría encontrarlo más barato y seguro que más bueno.

¿Quieres tu parte o prefieres que te devuelva la pasta? Dictaminé salomónicamente mientras limpiaba la chuta con alcohol, bombeando el émbolo hacia delante y atrás a la altura de mis ojos, con la presión justa para que el esterilizador líquido saliera sin dificultad a través de la fina aguja de acero inoxidable, deforme a causa de las batallas contra las callosidades más duras. Era esencial cerciorar que la chuta no se obturaría.

Un olor agridulce reinaba en la habitación, dispuesta para ser usada como picadero, una mesa rectangular y baja en el centro, cercada por dos viejos sofás desgastados y un mueble-bar reconvertido en botiquín, en cuyo interior se hallan las jeringuillas viejas, mangos doblados de cucharillas con el culo quemado, vasos sucios de agua y sangre, un torniquete de goma, diminutas bolitas de algodón exprimidas y algún cenicero colmado de colillas y cenizas.

Sabes, en el trullo nos chutábamos veinte con un bolígrafo.

El Palomo, siempre que había chicas nuevas, contaba sus experiencias carcelarias, exagerando e inventando anécdotas que tan siquiera le pertenecían. Mirándolo, desesperado por meterse la dosis, la punta de la nariz larga y huesuda brillando sudorosa, observé el amarillo alrededor de las turbias retinas carentes de pupilas. Su presencia me deprimió, sin embargo apenas lo sentí puesto que me hallaba al borde de cambiar la percepción de mis sentidos.

¿De verdad fuiste a la India de business*? – Preguntó una de las chicas, muy pintada y con peluca de extensiones rizadas de colores, con pechos de niña y una minifalda escandalosa. El Palomo bizqueó al mirarla, con la chuta colgando del brazo entretejido por venas negras. Vi su cuerpo inclinarse hacia delante, yo mantenía la cucharilla, doblada como un arco, encima de la llama oscilante de una vela. Empujando suavemente mi bota contra su pecho lo recosté en el sofá sin que él notara la diferencia. Las chicas rieron nerviosas, sin levantar la vista de la papela donde el Capa picaba y distribuía montañitas de heroína.

A la chica de la minifalda nadie la conocía demasiado. La trajo Érika del club donde trabajaba como Relaciones Públicas, un local selecto donde se organizaban orgías para ejecutivos de medio pelo, se consumían drogas y, por un suplemento, se consumaban relaciones sexuales con menores.

Yo quiero un chute. – Exigió excitada. Era un mal rollo, el bautizo de una futura jonqui que tardaría nada y menos en alquilarse a precio de saldo. A fin de cuentas estaba buena y puso la mayor parte del dinero para pillar los tres gramos.

El Capa me interrogó con los ojos y la punta de la cuchilla sopesando la montaña de polvo sobre el agua hirviendo de la cuchara. Asentí con un ligero cabeceo; en aquel momento no daba para más, acababa de presionar el émbolo con la heroína mezclándose con la sangre de la vena que violó la aguja, concentrado en el efecto del flash, en el disfrute enriquecido del riego sanguíneo, la mente abierta al universo, el ritmo cardiaco a la calma, la desinhibición total del espíritu. A resultas, más a gusto que Dios. Lo que me importaba a mí que aquella niñata, la cual al salir de clase se la chupaba a tipos de la edad de su padre, se consagrara a comerciar con su ya dudosa dignidad por un pico de caballo.

Tía, hazte una rayita. ¿Para qué lo quieres probar? Ya sabes lo que pasa luego. ¿Verdad Bicho? No la dejes, vale.

Ha puesto la pasta Érika. Qué haga lo que le salga del chochito. – Contesté con desacostumbrada vulgaridad, aún menos a Érika, amigos de toda la vida. – Pero yo no se lo prepararé.

Lo haré yo – Sabía que el perla no fallaría. El Capa quería follar con la nueva y lo tenía a huevo, si antes ella no soltaba la papilla y le ponía perdido. La nena, me miró con una sonrisa viciosa, con una desafiante invitación en sus centellantes ojos perfilados de color violeta. Érika vio venir la jugada, y lo que menos le apetecía era follar con unos jonquies descerebrados a los que posiblemente ni se les pondría dura. Se marchó furiosa al comprender las intenciones de la amiga.

Con el Palomo fuera de combate, tampoco me costó mucho imaginar la escena, un trío. Podía estar bien. El Capa colocó la bolita de algodón ovillado en el centro de la cuchara, luego la punta de la aguja en la bola empapada, con la chuta sorbió la heroína hasta la mitad del tubo de plástico transparente. La agarró del brazo y localizó una vena buena mientras le preguntaba por su nombre. Ni eso sabíamos.

Me llamo Carla, pero es mi alias de guerra. ¡Ay!

El Capa, arrodillado como en una escena de pedida de mano, atravesó la fina piel e introdujo la aguja. La cara de la chica empalideció al segundo, la cabeza de descolgó de su cuello, ocurrió demasiado deprisa para tratarse de una sobredosis. Apoyé la mano en su pecho ante la mirada cristalizada del Capa, quien, a medio incorporar, comenzó a desabrocharse el pantalón.

¿Qué mierdas estás haciendo joder? Esta tía acaba de palmar de un puto infarto. Hay que sacarla de aquí.

El cadáver de la muchacha con una jeringuilla colgando del brazo en cualquier portal del barrio no abriría ninguna investigación por posible homicidio involuntario. Las pruebas forenses cerrarían el caso de una adolescente de quien tan siquiera conocíamos su nombre verdadero.

*business: Negocios

26 comentarios leave one →
  1. 03/09/2011 7:46

    ¿Sigues escribiendo?
    Yo te sigo leyendo. Bueno, los escritos pasados, con ganas de leer los que siguen.

  2. 13/07/2011 19:27

    Leer es un placer, pero escribir es, sino una guerra, una tortura lineal. Y en efecto, los tigres también lloran.
    Hacer cuadrar 400 páginas sin un sólo desliz es una guerra de guerrillas, un ejército de batallones, un centro de estrategia, un número de generales, la tropa, las bajas, las perdidas, los triunfos.
    Sin errores métricos, verbales, adverbiales, etc. Sería un juego si me lo tomara como tal, pero una novela seria no puede ser como un juego. No tendría sentido.

    Recogo kiss y devuelvo abrazos

  3. 13/07/2011 18:18

    La VIDA es una jungla, my beloved. Tiene la apariencia de ser un paseo por el jardín, pero la verdad es que –como dice un gran amigo– sólo los tigres sobreviven e incluso ellos la pasan mal! Te has inventado un jueguito pesado, como lo describes. Yo no tengo dudas de tu capacidad y tu talento para competir. Mi único consego unsolicited algo así como un consejo-spam jajaja! sería que lo veas más como un JUEGO que como una guerra. Nadie nunca ha ganado en una guerra. En los juegos sí. Así que diviértete con tus musas, sortea y supera los obstáculos, ríete de tus oponentes, sigue tus propias reglas (sin violar las propias del juego) y obtendrás el trofeo y el beso de las sexys chicas al final.

    Mientras tanto, te dejo los míos. Muá muá muá! ♥ ♥ ♥

  4. 13/07/2011 15:31

    Ahí lo llevas maestro. Uno no se puede presentar a competir en las grandes ligas con errores de base. Hay que laborar a conciencia, el detalle, la pincelada, el trazo, el estilo. De todas todas, hay en la red elementos tan válidos como para subirse al mismo carro e intentar lo mismo que yo.
    No dejarse llevar por el entusiasmo y ponerle sentido común. Eso es todo.
    Tu eres uno de ellos, lo sabes.

    Me quito el sombrero y saludo

  5. 13/07/2011 13:18

    Una suerte tener noticias tuyas. Por aquí tampoco se olvidan tus maestróficos relatos. ¡Fuerza con esa novela! Es verdad, todo libro alguna vez fue jungla. Y si podemos ayudar en algo desde este rincón del iglú, sólo avisa.
    Abrazo!

  6. 13/07/2011 9:42

    Gracias a todos los que, sin saber si obtendran la pertinente respuesta, dicen la suya sin importar espacio ni tiempo.

    Estoy atrapado por el Rock&Rol, la literatura y una novela de casi 400 páginas que no dejo de corregir desde hace un año.
    (Sigo preso de mis neuras, mi lectura y mi propio yo)

    Preparado para el Rock& Roll estoy. Quiero competir con los grandes, y eso no se hace con cuatro cuentos ingeniosos y simpáticos. La literatura es una jungla. Como no tengo $ para un corrector debo hilvanar fino, finísimo. Una y otra vez. Métricas, sinónimos, verbo, libertad de expresión, la pluma desde el corazón.

    Un año para la historia y dos más para convertirla en algo comestible.

    Sin obviar, por supuesto, a quienes sin palabras, me dejaron su recuerdo blogero, pues creo que no me olvodado de nadie de los que por aquí pasaron alguna vez.
    Hemorrágico agradecimiento.

    Anónimo Expósito LocoDatar

    Se os quiere

  7. 13/07/2011 9:07

    Ah, tan personal. Y a la vez, es completamente ajeno. Me gusta.

  8. 15/06/2011 7:57

    Excelente iniciativa literaria …creo compartir, modestamente, el camino con vos.
    saludos

  9. Gloriana permalink
    23/05/2011 18:58

    Eduard, puedes ponerte en contacto conmigo?

  10. 04/03/2011 20:02

    m’he oblidat (versión no políticamente correcta) … ets un cabró i he passat un infern; he començat els tallers a l’escola, nivell B de creativa, lliçó 8 … poesía … si naciste pa’martillo del cielo te caen los clavos …

  11. 04/03/2011 16:21

    no he leído el relato por prescrip facultativa (un año mínimo! eternidad!) pero al fin de la navegación paso a saludarte y dejar algo precioso que acabo de leer en prensa sobre el mar, que termina “con el consuelo de que lo hiciste todo lo mejor posible”; no tenía ninguna posibilidad pero mereció la pena intetarlo; gràcies per les lliçons i, encara que no em surti una abraçada, per les bones experiències, i per moltes de les rialles; bea;

  12. 21/02/2011 6:16

    Me gusta. Tiene la eficacia de un golpe al menton -que diria Cortazar-, y la dureza necesaria para crear la atmosfera de este cuadro donde los personajes estan delineados nitidamente.
    Muy bueno
    Un abrazo

  13. 14/02/2011 12:06

    PD
    Respecto al comentario anterior donde asoman las siglas PBC, creo entender que se refiere a un alcaloide impuro que se obtiene como un primer paso en la extracción a partir de las hojas de coca. Cuando se calienta, sufre un proceso llamado de sublimación, pasando directamente de sólido a vapor. La pasta queda como un polvo color blanquecino mate.Se consume bajo la modalidad de inhalación de bocanadas de humo y que pasa directamente a los pulmones donde se absorbe con gran rapidez, produciendo un efecto muy intenso y una dependencia de extrema gravedad.

  14. Perico permalink
    14/02/2011 11:52

    Querido Amigo:

    Muy bueno y si se considera “negro”, fue porque tuvimos una época negra en España y Catalunya. Un pantallazo estupendo para toda una época cargada de hipocresía. De gran interés para los jóvenes de hoy, quienes seguro siguen en la inopia.

    Apunto para algun comentario sobre tu relato, que esta escena nada tiene que ver con la PBC ni con otras sustancias.

    Un abrazo y hasta la próxima conexión.

  15. 08/02/2011 21:16

    Es, posiblemente, lo más horrible que he leído en mucho tiempo, lo cual se supone que es el propósito, de qué otra manera podía ser. Es como la cuarta vez que vengo. Miro, leo un pedazo y me voy sin decir que esta boca no pertenece a nadie más que a mí. Supongo que no es parte de la novela ¿o sí? Quisiera ser como los demás y admirar un retrato tan ¿crudo? ¿negro? de la cruda y negra realidad… pero no soy. No puedo. No quiero tampoco. La idea es más que ninguna otra cosa dejarte un saludo, pasarte las mano por detrás de las orejas mientras te miro en los ojos amarillos y darte unas palmaditas en el lomo. WLL.

  16. 01/02/2011 12:42

    Que sórdido, negro, aterrador y espléndido relato, de lo mejor que le he leído, me he visto ahí, junto al Palomo y compañía. Como dicen por aquí, hasta de lo más decadente y sucio se puede sacar algo hermoso como este relato suyo amigo eduard,
    saludos

  17. Enric permalink
    27/01/2011 22:57

    Realmente bueno, algo crudo. Ens veiem dilluns

  18. 27/01/2011 22:33

    Siempre se puede sacar algo bello de lo sucio,de lo lo maldito, de lo prohibido, por ejemplo un relato con su ética particular que no hace concesiones.
    Duro por lo que tiene de realidad. Ojala fuera solo ficción.
    Un placer volver a leerte.
    Salut i anem a per la primera.

  19. 26/01/2011 19:38

    Gracias por pasarte Concha, es un comentario muy amable por tu parte.

    JJ No sufras por las visitas, esta es una dimensión libre donde nada nos ata. Al contrario, yo te quedo agradecido por tus letras y el vídeo de la Polla Records (Aquellos años de nuestra alegre juventud).

    Nadie merece eso, llevas toda la razón Blopas; yo lo viví por aquí en los 80, chavales que hoy tendrían mi edad, nunca olvido eso.

    Merçiiiiiiiiii

  20. 26/01/2011 17:48

    Pobre Carla, nadie merece eso. Por estos barrios los chicos caen como moscas con el paco (PAsta base de COcaína). Se compra por monedas, puede matarte en menos de 6 meses. http://es.wikipedia.org/wiki/Paco_(droga).

    Es cierto, la realidad es peor que nuestras más delirantes ficciones.

    Abrazo!

  21. Juan José Colomer Grau permalink
    26/01/2011 13:19

    perdon, dejo el enlace por si a alguien le apetece escuchar a la polla records desde tu relato

  22. Juan José Colomer Grau permalink
    26/01/2011 13:18

    cantaba la polla records: “Mil colegas quedan, tiraos por el camino, ¿y cuantos más van a quedar? ¿Cuanto viviremos? ¿cuanto tiempo moriremos en esta absurda derrota sin final?”

    realismo sucio del bueno, sin concesiones ni complacencias, la realidad es cruda y en tu pagina te topas con ella en forma de patada en la cabeza

    salut

    PD: Como siento que he sido injusto contigo, te pido disculpas y voy a intentar leerte más, pues nunca debí olvidar que de tus relatos siempre se saca algo, sobre todo incomodidades que obligan a pensar

  23. Concha Huerta permalink
    25/01/2011 16:00

    Anne tiene razón pero que bien describes esta realidad paralela. Un saludo

  24. 25/01/2011 15:47

    La realidad siempre supera a la ficción, mi querida y admirada Anne.
    Moi

    Abraçada

  25. 25/01/2011 15:29

    Edu, un relato costumbrista negrisimo. Muy logrado, me has puesto los pelos de punta y de paso me has hecho recordar a enfermos de sida, yonquis en su mayoría, a los que visitaba y me contaban su vida como si de un cuento de hadas se tratara. Su realidad era otra, la que estás narrando.
    Un abrazo.

  26. 24/01/2011 17:51

    Más fuerte que la Cocacola con vino, normalmente denominada Calimocho.

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